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Domingo, 20 de Marzo de 2011 10:47

Mike Oldfield - The Orchestral Tubular Bells (1975)

por  icrp1961
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MIKE OLDFIELD - THE ORCHESTRAL TUBULAR BELLS (1975)


01 - "The Orchestral Tubular Bells, Part 1" – 26:32
02 - "The Orchestral Tubular Bells, Part 2" – 24:29


Toda la música fue escrita por Mike Oldfield excepto "Sailor's Hornpipe", tema tradicional arreglado por él.
Grabado en septiembre de 1974 en el Royal Albert Hall de Londres salvo las partes de Mike Oldfield, que fueron añadidas posteriormente y que fueron grabadas en la Catedral de Worcester. Los productores fueron David Bedford y Mike Oldfield.
El álbum fue publicado el 28 de agosto de 1975.

The Royal Philarmonic Orchestra.
David Bedford – arreglos para orquesta y dirección de la orquesta.
Mike Oldfield – guitarra.

Star's End

The Rime of the Ancient Mariner


No adquirimos este álbum cuando salió a la venta sino cuando nosotros ya teníamos la caja Boxed. Recordamos cómo intentamos meter el álbum dentro de la misma. En su día tuvimos sentimientos ambivalentes hacia este disco. Ya conocíamos Star’s End y The Rime of the Ancient Mariner de David Bedford y, aunque tenían que ver con esto, lo ofrecido tampoco era exactamente como en su discos. The Rime of the Ancient Mariner lo habíamos adquirido en Helsinki en 1975 –los discos conseguidos durante las vacaciones en el extranjero no los pagábamos nosotros de nuestra asignación semanal sino que eran financiados directamente por cualquiera de nuestros padres– básicamente por la participación de Oldfield. Ya en Madrid el disco nos pareció un poco “marciano” pero la sección “The Rio Grande” nos gustó a morir y las partes del narrador, basadas en la versión que hizo en prosa el propio Coleridge sobre su poema, estaban tan bien engarzadas con la música que el disco nos producía cierta atracción sin acabar de gustarnos del todo entonces. Conseguimos una copia de segunda mano de Star’s End en una tienda pequeña, Discobarsa, del centro de Madrid. No estábamos preparados entonces para ello, pese a la presencia de Oldfield y Chris Cutler. El resultado de aquellas primeras impresiones es que no “podíamos” con ello. En la actualidad ninguno de los dos discos supone un “problema”, sino todo lo contrario. Con todo esto detrás, afrontamos con un poco de recelo esta versión de Tubular Bells. Es lo que pasa cuando se forjan ideas preconcebidas sobre algo y se produce la colisión entre éstas y la realidad.

Claro, había cosas que nosotros no sabíamos entonces y que ahora nos ayudan a una mayor comprensión. Había todo un juego de tensiones aquí. Por un lado, desde Virgin se insistía en la necesidad de hacer una gira y presentar la música de los dos primeros discos en concierto. Por el otro estaba la versión para orquesta de ambas obras efectuada por David Bedford. Con los enormes gastos de producción imaginables, sí que se llegó a presentar estos arreglos en concierto. Mike Oldfield no participó en los recitales ya que sentía que su música no debía interpretarse así. Para estas actuaciones se hizo cargo Steve Hillage de las partes reservadas a la guitarra por Bedford.
Estas piezas se grabaron de forma profesional de cara a una edición en disco. Oldfield grabó por separado las partes de guitarra de la obra por lo que Steve Hillage no aparece en el álbum.

A Mike Oldfield no le parecía adecuada la versión sinfónica de sus primeras dos obras. En una ocasión y comentando sobre “Ommadawn, Part Two” el guitarrista dijo que era “el experimento de textura que “Hergest Ridge, Part Two” debería haber sido”. Meditamos sobre ello y pensamos que esa es la clave del rechazo hacia el arreglo orquestal. No nos parece que Oldfield sea un compositor que descuide aspectos como instrumentación y textura. Tubular Bells y Hergest Ridge –tanto las versiones originales como las nuevas mezclas posteriores– sonaban como él quiso en cada momento. Cuando su música ha precisado la intervención de cuerdas o voces también las ha habido, pero por expreso deseo suyo. Su sentido de autocrítica es tal que le lleva a revisar precisamente estos aspectos en las nuevas mezclas (1976, 2009 [Tubular Bells] y 2010 [Hergest Ridge y Ommadawn]. Desconocemos la opinión de Oldfield sobre las reelaboraciones de su música hechas por otros, sobre todo las de Tubular Bells, en todo o en parte. Suponemos que habrá una mezcla de sentimientos, entre el orgullo legítimo y un pensamiento como “¿Qué habrán hecho con mi música?”.

Cuando readquirimos el disco como disco compacto había pasado bastante tiempo y pudimos escucharlo con otra actitud, que fue más abierta. Resulta que si buscamos por la red sobre esto muchas opiniones son negativas. Hemos visto incluso denominarlo “el primer refrito” y algunas más en esta línea. Valoraciones así informan más sobre el comentarista que sobre la obra. También hemos leído que comparaban esta pieza con la música de Maurice Ravel. Tiene algo de razón esa idea ya que el lenguaje usado por Bedford para hacer este arreglo es más próximo a la de la música clásica moderna, que a la de la música clásico contemporánea, que es su campo natural, como Star’s End demuestra de forma fehaciente. Nuestra experiencia fue la de encontrarnos con una obra que era enormemente disfrutable de esta manera.

Como ya indicamos en su momento, la enorme riqueza melódica y la multitud de voces de la obra original permitían que los arreglos para los instrumentos de una orquesta sinfónica sean naturales. Las dos piezas son las mismas ya que la nueva orquestación lo que hace es asignar cada parte a nuevas voces instrumentales. Todo se transcribió menos las partes vocales. Así pues, todo era igual pero no era lo mismo.

En el lado del haber hay una mayor homogeneidad de texturas y las transiciones entre las secciones son menos bruscas cuando la materia musical así lo permite. En esto suponemos que el papel de David Bedford como director es fundamental. Como un valor decididamente positivo desde un punto de vista obviamente subjetivo, nos alegramos de la ausencia del Maestro de Ceremonias.

En nuestra opinión, en el lado del debe las partes más rockeras son las que peor se trasladan a un lenguaje sinfónico. En este caso y de forma especial el fragmento “Caveman” que tanto nos gusta y divierte y que aquí pierde toda la gracia del original.

Ya en su momento nos pareció que las partes de guitarra de Oldfield eran un añadido. Ahora sabemos que sí lo eran, al sustituir aquellas de Hillage de una grabación hecha en directo. Si se reeditase la obra, nos gustaría que contase con la versión en directo tal y como fue grabada, con la guitarra de Steve Hillage.
Nuestra visión actual es que la obra funciona bastante bien como pieza musical al estilo del Concierto para orquesta de Béla Bartók. Podríamos imaginarnos perfectamente un programa con dicho concierto, la obra que hemos revisado y The Four Sections de Steve Reich.

Recomendamos una escucha sin condicionamientos a priori.


* * *


THE ORCHESTRAL HERGEST RIDGE


01 - "The Orchestral Hergest Ridge, Part 1" – 19:57
02 - "The Orchestral Hergest Ridge, Part 2" – 17:14


Toda la música fue escrita por Mike Oldfield.
Grabado el 9 de diciembre de 1974 en el Royal Albert Hall de Londres.
Este álbum nunca ha sido publicado de forma oficial.

The Royal Philarmonic Orchestra.
David Bedford – arreglos para orquesta y dirección de la orquesta.
Steve Hillage – guitarra.


La fecha que viene en nuestra copia de la obra contradice la fecha de la grabación de The Orchestral Tubular Bells. No sabemos cuál es la verdadera. La grabación que tenemos debe provenir de la emisión radiofónica que la BBC grabó y emitió en su día –quizá la fecha indicada sea la del día de emisión y no la de la grabación–. Hay una segunda grabación de la BBC de esta pieza efectuada en 1976 por la Scottish National Orchestra con Andy Summers como guitarrista. Hay informaciones que indican que el guitarrista también fue Steve Hillage, pese a que Summers apareciese en varios conciertos de esta obra aquel año. Como puede verse hay incertidumbres no resueltas. Lo que está claro es que el guitarrista de nuestra copia es Hillage.

Nosotros no sabíamos que esta obra existía hasta que nos encontramos con un disco que la contenía en un expositor ubicado en una de las paredes de una tienda de discos del distrito de Moncloa-Aravaca, en Madrid a finales de la década de los noventa. La verdad es que no le prestábamos ninguna atención en aquel momento a lo relativo a Mike Oldfield. Tanto es así que no adquirimos ese disco pirata y fue sólo algún tiempo después cuando conseguimos una copia del mismo en CDr.


Con toda probabilidad éste es uno de los mejores discos jamás editados que hemos escuchado nunca. Existe esta grabación profesional de la obra en directo de la cual se pueden escuchar fragmentos en la película Space Movie. De hecho, se pensó editar un doble álbum de vinilo con su banda sonora, pero finalmente la idea se descartó. Hemos leído un listado de los temas de este otro disco no editado y pensamos que sólo se habrían incluido secciones de las piezas, ya que se citaban The Orchestral Tubular Bells, The Orchestral Hergest Ridge, Incantations I-IV y el tema “Portsmouth” como base de esta publicación. Hoy por hoy y debido a que a Mike Oldfield no le gusta esta manera de interpretar su música, creemos que es poco probable la edición definitiva de ese trabajo.

Y esto sería una lástima, ya que en nuestra opinión éste es un disco más logrado que The Orchestral Tubular Bells. Nos parece que la naturaleza de Hergest Ridge hace que ésta sea más fácilmente trasladable a un lenguaje sinfónico. Su tono es más pastoral y menos rockero que el de Tubular Bells mientras que se mantiene su gran riqueza melódica. Además, David Bedford estuvo más involucrado en la misma al haber escrito los arreglos originales para voces femeninas y cuerdas del álbum, que luego se trasladaron a la versión orquestal en claro contraste con Tubular Bells, que carecía de partes análogas arregladas por Bedford. En Hergest Ridge hay un tremendo pasaje en la segunda parte de la obra construido con múltiples regrabaciones de guitarras eléctricas. Siempre nos pareció que en la grabación original la transición hacia este pasaje desde el anterior no estaba bien resuelta. En la versión orquestal esta transición es más natural y este propio pasaje que hemos citado, arreglado con orquesta y coro femenino, es la base perfecta para un solo desbocado de Hillage. Un momento intensísimo y emocionante.

Es justo destacar el papel de Steve Hillage. Por lo escuchado en The Orchestral Hergest Ridge, hizo lo correcto al sonar a sí mismo en las partes de guitarra solista que tenía adjudicadas por el arreglo de David Bedford. Ni por asomo intentó ser un clon de Mike Oldfield y su estilo es claramente reconocible. Su intervención en la “agitada” sección central de “The Orchestral Hergest Ridge, Part 2” es formidable y consideramos que ese segmento de la pieza es uno de los grandes momentos del rock progresivo. El que este álbum permanezca inédito es un hecho incalificable, inaudito e incomprensible.

No acaba aquí esa historia. Sabemos que existió una versión para orquesta de Ommadawn que no se grabó. ¿Quién la hizo? Dado que parece que se llevó a la sala de conciertos ¿nadie lo grabó de ninguna forma?
Aún hay algo más relativo a Bedford y Oldfield. Cuando se presentó el disco del primero The Oddisey, el 25 de enero de 1977, el segundo fue el guitarrista del concierto, que grabó y emitió la BBC y del cual hay discos piratas. ¿No debería editarse?

David Bedford y Mike Oldfield, estreno de The Oddisey


Sea como fuere, aunque parezca altamente improbable, esperamos que algún día se publique por fin The Orchestral Hergest Ridge.

Esta revisión está dedicada a David Bedford, magnífico músico el cual está poco reconocido pese a su relación con Mike Oldfield.

Carlos Romeo

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