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Miércoles, 09 de Marzo de 2011 17:43

Mike Oldfield - Biografía (parte 1)

por  Grimble

1. Sallyangie & Kevin Ayers

Contextualizando un poco el ámbito donde Michael Gordon Oldfield nació tendríamos que situarlo dentro de la llamada escena Canterbury, al lado de los Soft Machine, Caravan o Hatfield & the North por mencionar a los más representativos. Efectivamente Mike Oldfield, junto a Camel serían los representantes más populares de dicha escena, aunque no los más mencionados cuando se habla de ella. Además, en el caso de Mike Oldfield, podríamos hablar de su relación, directa o indirecta, con músicos como Steve Hillage, Robert Wyatt, Fred Frith, Karl Jenkins, Mike Ratledge, Pierre Moerlen y como no, Kevin Ayers y David Bedford, para hacernos una idea del extraordinario contexto musical donde Mike Oldfield desarrolló su potencial como músico. Pero no adelantemos acontecimientos y sirva esta breve introducción para saber de quién hablamos.
Nació un 15 de mayo de 1953 en Reading, Berkshire, en el seno de una familia que debió dar gran importancia a la educación musical pues sus hermanos Terry y Sally también se dedicaron a dicho arte, participando a menudo en las obras de su hermano y convirtiéndose, en el caso de Terry, en un reputado músico dentro del campo de la musicoterapia y las bandas sonoras para documentales. Al parecer, el padre era aficionado a tocar la guitarra en fechas señaladas.


Mike Oldfield de crío

El primer impulso del joven Mike para empezar a tocar la guitarra llegó a los 7 años cuando vio en televisión una actuación de Bert Weedon y le pidió a su padre que le comprase una guitarra. De carácter reservado y con problemas de adaptación en los colegios que estuvo, además de los problemas familiares a causa de la afición a la bebida de su madre, la guitarra y la música serían desde entonces el refugio de Mike Oldfield. Las influencias serían varias y desde diversos campos: The Shadows, Bert Jansch, John Rebourn, Bob Dylan o Jimi Hendrix, todo esto y mucho más absorbía la criatura... y todavía no había llegado a la adolescencia.
A los trece años, tras acudir a una sesión de grabación de los Rolling Stones terminó de convencerse  de que aquello era a lo que quería dedicarse el resto de su vida, así que formó un dúo de corte folk/hippie con su hermana Sally, al que llamaron The Sallyangie. Llegaron a grabar un álbum titulado The children of the sun producido por Nathan Joseph para Atlantic, y que contó con la colaboración de dos músicos de los Pentangle de John Renbourn, Terry Cox y Ray Warleigh. El disco se editó en 1968 y es un documento para apreciar como se desenvolvía ya el guitarrista con 15 años.


Después de The Sallyangie formó parte de un grupo llamado Barefoot, donde también militaba su hermano Terry y donde tocaba la guitarra eléctrica y componía algún tema. Hasta que en 1970 acude a una audición para un tal Kevin Ayers, el cual necesitaba un bajista. El co-fundador de Soft Machine lo tuvo claro y le dio el puesto, hecho que fue crucial para Mike; por un lado daba un claro salto hacia la “profesionalización” como músico, por otro lado conocería a un personaje clave en su carrera, David Bedford, un músico de formación académica con interés en las nuevas formas musicales del siglo XX. Y aunque Mike se interesaba más por los compositores impresionistas o el finlandés Sibelius, está claro que la conexión entre ambos fue grande.
En agosto de 1970, en plena gira, Mike Oldfield empezó a sufrir ataques de pánico, lo que hizo que se refugiase en casa de sus padres en Essex. Durante este periodo se empapó de los clásicos; Beethoven, Bach, Sibelius, Stravinsky...
La estancia en los Whole World de Kevin Ayers fue breve pero intensa, paso de bajo a guitarra, alcohol, drogas y dos discos de estudio, Shooting at the moon y Whatevershebringswesing, en apenas dos años. En la grabación de Whatevershebringswesing pudo cruzarse con músicos con los que volvería a coincidir; Robert Wyatt, para el cual tocó la guitarra en el tema “Little red Robin Hood hit the road” de su primer álbum Rock Bottom, producido por el batería de Pink Floyd, Nick Mason. The Whole World ya había tocado con Robert Wyatt a la batería tras la marcha del batería original, Mick Fincher, llegando a dar un concierto en Hyde Park el 18 de julio del `70, compartiendo cartel con Pink Floyd. Y también se cruzó con otro músico que será muy importante en su carrera, el percusionista Pierre Moerlen, del grupo Gong. Mike Oldfield recuerda con agrado en su autobiografía cuando leyó la opinión que Phil Manzanera daba en el Melody Maker sobre este disco, ya que destacaba el solo de Mike en dicha obra.De esta etapa también saldría un álbum a nombre Lol Coxhill, saxofonista de The Whole World, llamado Ear of beholder, de carácter improvisado y en el cual aparecía el tema tradicional “Don Alfonso” que más tarde Mike volvería a reinterpretar como single.
Marcado por un encuentro con los Centipede de Keith Tippett, por los cuales empezaría a dar rienda a su formación como multiinstrumentista, y la influencial de la obra del compositor minimalista Terry Riley titulada A rainbow in curved air, comenzó a perfilar una obra que retratase su estado mental y emocional en aquel momento. Con una grabadora que le prestó Kevin Ayers donde empezó a grabar primeros esbozos, y todo el mundillo musical que había vivido de forma tan intensa antes de cumplir los 20, el camino hacia Tubular Bells estaba trazado.

The whole world - Shooting at the moon



2.Creando un mundo tubular



Mike Oldfield abandona The Whole World, aunque seguiría colaborando con Ayers, como en el disco de 1974 The confessions of Dr. Dream & other stories. En 1972 también participó en el trabajo de David Bedford, Nurses songs with elephants.
Durante un periodo de tiempo se ganó la vida tocando ocasionalmente la guitarra e incluso llegó a participar en el musical Hair. Tocando el bajo en la banda del cantante soul Arthur Louis fue como obtuvo su entrada a los estudios The Manor durante el primer tercio de 1972; The Manor es una mansión reconvertida en estudio de grabación por Tom Newman gracias a un encargo de Richard Branson, empresario que por entonces estaba creando los cimientos del imperio Virgin.
La camaradería y el buen ambiente reinante en The Manor hicieron que Mike pudiese grabar una maqueta de mejor calidad que lo que había hecho hasta entonces, ayudado por Tom Newman y Simon Heyworth, los cuales presionaron a Branson para que les dejase grabarlo de manera profesional y que lo editase. Branson no lo veía claro, sin embargo, cuando Simon Draper, su socio en la fundación de la discográfica, escuchó aquella música que le entusiasmó y apoyó el proyecto. Durante las sesiones de Whatevershebringswesing Mike Oldfield mostró su maqueta al resto de músicos los cuales, salvo David Bedford que mostró un gran entusiasmo, simplemente no dijeron nada.
De esta forma pudo finalmente grabar su Opus1 , como denominaban en un principio la obra. Mike Oldfield se encargo prácticamente de interpretar todos los instrumentos, los cuales incluían guitarras de todo tipo, piano, órgano farfisa, órgano lowrey, hammond, mandolina, percusiones diversas y claro... las campanas tubulares. Como colaboradores aparecen; Viv Stanshal como maestro de ceremonias, John Field con la flauta, Lindsay Cooper al contrabajo, Steve Broughton a la batería y las voces de Sally Oldfield y Mundy Ellis.
Una vez terminada la grabación, Branson y Draper intentaron vender la obra en la feria de la industria musical (MIDEM), donde llegaron a ofrecerles 20.000 dólares si le ponían voz. Tras no llegar a un acuerdo con nadie decidieron publicarlo ellos mismos  en la incipiente Virgin Records.
Tubular Bells salió a la venta el 25 de mayo de 1973, gozando del beneplácito de gente tan influyente como John Peel.
Una banda formada por Mick Taylor, Steve Hillage, Fred Frith, David Bedford, Viv Stanshall, Steve Broughton y Ted Speight, además del propio Oldfield comenzó a ensayar en los Shepperton film studios de cara al concierto que darían en Queen Elizabeth Hall el 25 de junio, ante lo cual, y conociendo sus antecedentes, el de Reading se mostraba aterrado. Pero el concierto fue un éxito, en el New Musical Express escribirían que “...la gente se puso en pie y empezó a pedir más...”
Antes de este concierto se produciría la firma del contrato de Mike Oldfield por Virgin, el cual le ataría en el futuro durante más tiempo del deseado, pero como el mismo comenta, por aquel entonces era muy joven y deseaba tener un contrato.
Todavía se podría volver a disfrutar otra vez de Tubular Bells en directo, aunque en esta ocasión, tan solo de la primera parte, registrada el 30 de noviembre para la BBC 2, esta estupenda grabación la podemos disfrutar actualmente en el dvd Elements y en la caja con la edición 2009 de Tubular Bells. Los músicos participantes en esta ocasión fueron: Jon Field, Fred Frith, John Greaves, Steve Hillage, Tim Hodgkinson, Karl Jenkins, Geoff Leigh, Pierre Moerlen, Terry Oldfield, Mike Ratledge, Mick Taylor, Ted Speight y Tom Newman con Mike Oldfield al bajo y guitarra.

¡Mítico!

El enorme éxito del álbum, potenciado con el fragmento incluido en el exitoso film de William Friedkin, El Exorcista, comenzó a pesar como una losa para un joven de 20 años que en un abrir y cerrar de ojos había dado un paso de gigante. Nuestro protagonista nos cuenta como estaba muy contento con el resultado obtenido en el disco pero que debido al éxito masivo de la obra comenzó a rechazarlo. Se sentía muy confuso. Para escapar un poco de todo aquello se refugió con su novia, a la que había conocido en The Manor, en su nueva casa en Herefordshire, en un entorno rural que provocó la inspiración para su próximo trabajo, el cual fue llamado igual que una colina cercana a la vivienda del músico, Hergest Ridge, donde le gustaba, practicar el vuelo de aviones a escala. Mike Oldfield disfrutaba de este ambiente, le encantaba la “espiritualidad” que le transmitía la catedral de Hereford y el ambiente medieval en general. A Mike siempre le había apasionado el vuelo y en este contexto conoció e hizo amistad con el dueño de un restaurante que había sido paracaidista y piloto. También conoció en dicho restaurante a un músico llamado Leslie Penning, especialista en instrumentos medievales y ambos interpretaban canciones tradicionales mientras el dueño del restaurante les invitaba a vino. En su autobiografía nos cuenta como conoció la leyenda del perro negro de Hergest, la historia de un malvado hombre que vivió hace 500 años y que a veces se mostraba con la forma de un enorme perro negro. Cuando murió su espíritu fue “guardado” en una caja de tabaco y quemada en alguna parte.
Evocando la música de Hergest Ridge es inevitable asociar estas anécdotas y lo que escuchamos. Me es imposible no imaginar al músico medieval explicándole a Mike como los monjes superponían las voces en el canto gregoriano y el guitarrista aplicándolo a su manera en la superposición de guitarras que podemos escuchar en la segunda parte de Hergest Ridge.
Es curioso saber como empezó a construir un estudio en The Beacon, que así se llamaba la casa en la que vivía ahora, pegando cajas de huevos en las paredes, como si de un músico amateur o con la ilusión del que empieza algo nuevo se tratase, cuando lo cierto es que con el dinero que llevaba ganado se podía permitir un estudio algo más lujoso. El propio Richard Branson llevó hasta la casa, en su propio coche el organo Farfisa de David Bedford. En parte imaginamos que también se acercó para asegurarse de que el chico prodigio estaba trabajando en algo nuevo.



El disco salió a la venta en septiembre de 1974, alcanzando el número 1 en las listas británicas mientras simultáneamente, Tubular Bells ocupaba el segundo puesto, un hecho histórico. Mike Oldfield volvía a ejercer como multiinstrumentista y los músicos invitados eran: Sally Oldfield y Clodagh Simmonds (voces), June Whiting y Lindsay Cooper (oboes) y Ted Hobart (trompeta) además de los arreglos de coro y cuerdas a cargo de David Bedford.
Como cara B del single lanzado en Febrero de 1975 se incluyó una preciosa versión de un tema tradicional llamado “In dulci jubilo (For Maureen)”, y es que además de grandes obras, el guitarrista también sabía crear bellos singles. La cara A la ocupaba un tema de corte más cachondo llamado “Don Alfonso”, donde se hacía acompañar por Chris Cutler (tambores), David Bedford (voces) y Kevin Ayers (botellas de vino).
Un mes antes del lanzamiento de dicho single, Mike Oldfield, motivado en parte por una serie de críticas un tanto desfavorables hacia su obra, se puso manos a la obra en lo que sería su nuevo trabajo. Para ello mejoró las posibilidades técnicas de su estudio casero, añadiendo entre otras cosas un grabador de 24 pistas. Estaba decidido a no depender de nadie, él sería compositor, productor y técnico...
En diciembre de 1974, se presentaron también las versiones orquestales de Tubular Bells y Hergest Ridge, a cargo de David Bedford con la Royal Philharmonic Orchestra y Steve Hillage a la guitarra, ya que Oldfield era un tanto reacio a esta idea porque no concebía como la orquesta podría interpretar su música. Sin embargo sí que accedió a interpretar la guitarra en la versión de estudio del The orchestral Tubular Bells, que salió a la venta en enero de 1975, con comentarios que alababan la orquestación realizada por Bedford, o los que clasificaban la obra de música orquestal para la clase media...


La situación generada por el éxito de ventas de ambos discos (entrevistas, promoción...) llevó a Mike a sufrir de nuevo una serie de ataques de pánico. En esta ocasión su hermano Terry le ayudó a pasar el trance, en palabras del propio Mike fue en ese momento cuando conoció de verdad a su hermano. Por esa época empezó a tener problemas con la bebida, aunque fue capaz de auto imponerse la disciplina necesaria para recobrar el control de su vida. Sin embargo, durante esta época, el músico no las tenía todas consigo, al poco de empezar las sesiones de Ommadawn fallecía su madre sin quedar muy claro si por muerte accidental o suicidio. Fue un duro golpe para Mike que acababa de pasar las navidades con su madre y hermana. A sabiendas de todos estos sucesos creo entender porque Ommadawn es un disco tan “familiar” pero a la vez tan intenso.

Tras nueve meses de trabajo sale a la venta, en septiembre de 1975, Ommadawn, donde colaboran el grupo de percusiones africanas Jabula, el carismático miembro de The Chiefteins, Paddy Moloney, Terry y Sally Oldfield, los miembros de la Hereford City Band y llamó a su amigo especialista en música medieval Leslie Penning.
En noviembre aparece de nuevo “In dulci jubilo” como single, en una nueva grabación que ocupaba esta vez la cara A. La cara B la componía el tema “On Horseback”, que era la pieza que cerraba Ommadawn, se trata de un tema cantado, hecho inusual en sus discos anteriores.


Foto de familia


En enero del ´76 aparecen dos nuevas canciones en formato single, “Portsmouth” y “Argiers”, dos temas tradicionales donde también toca Leslie Pening.
Durante una temporada Mike Oldfield se refugiaría en su nuevo hogar, preparando su estudio, componiendo y sobre todo apartándose del resto del mundo. Aunque no podría escapar de temas tan mundanos como sus finanzas. Al parecer, en una conversación con Kevin Ayers, este le preguntó cual era su porcentaje en los royalties de su obra, Mike le dijo que cobraba el 5% y que el “management” se quedaba el 20%. Kevin, un tanto escandalizado le recomendó que hablase con su abogado Robert Allen, el cual efectivamente le dijo que era un porcentaje muy bajo y que debería exigir bastante más, para ello tendría que llevar a Virgin a juicio. Aquello fue otro golpe para el ya de por sí, delicado estado mental de Mike, el cual, sin considerar nunca a Richard Branson como un amigo, sí que lo tenía como una figura en la que se podía confiar.
Por esta época, con “algo” de dinero en el banco y sus finanzas más o menos encarriladas se muda de Herefordshire a un pueblo llamado Througham, cerca de Gloucestershire. Contacta con un ingeniero llamado Paul Lindsay, el cual le ayudará en la construcción de su nuevo estudio.
Para paliar el vacío de estos años Virgin lanzaría Boxed, una antología cuádruple, donde se incluian los tres primeros vinilos de Oldfield y un cuarto con singles y temas inéditos.
Entre 1975 y 1977 participará en los trabajos de David Bedford; The Rime of the Ancient Mariner, The Odyssey e Instructions for Angels, llegando a hacer una aparición en la presentación del segundo. También participó en la grabación del Fine old tune de Tom Newman y Faerie Symphony. También trabajará con el gran Pekka Pohjola en el álbum Keesojen Lehto, donde también participa Sally Oldfield; este disco tiene varios nombres según la edición, eligiendo en este caso el de la edición de Love Records de 2002.


Los tiempos estaban cambiando y la música también, llegaba la hora de los Sex pistols y el Punk y esto afectaba también al giro comercial que Virgin Records tenía que tomar. Mike Oldfield admite que tanto punk llegó a privarle de la inspiración a la hora de encarar Incantations.
Así pasa el tiempo hasta que en 1978 decide acudir a un seminario de Exégesis para tratar sus problemas de pánico e intentar abrirse al mundo. Antes, su hermano Terry había acudido de nuevo en su ayuda, pero era inútil y aconsejado por la mujer del técnico Paul Lindsay decide asistir a dicho seminario. Aprovechando que pocos podrían reconocerle físicamente y haciéndose llamar simplemente Mick acude a un hotel de Cromwell Road, en Londres. El instructor del grupo de Mike será Robert D´Aubigny, el cual les habla de las relaciones y aspiraciones humanas, etc... y les pregunta sobre sus objetivos en la vida. Se habla de cómo el resentimiento afecta a nuestra vida, etc... El caso es que aquellas sesiones ayudaron en aquel momento al músico, el cual encaraba ya el lanzamiento de su cuarta obra. El mismo lo explicaba así: "He experimentado lo que podría describir como un renacimiento, que me ha ayudado a profundizar en mí mismo y en la naturaleza humana. He empezado de nuevo". Y tanto... se casó con la hermana de Robert D´Aubigny, el enlace solo duró tres meses; después del seminario se fue a pasar unas vacaciones a Menorca invitado por Richard Branson, en una casa propiedad de su familia. Empezó a conceder entrevistas, como él mismo dice sin saber muy bien que responder a las preguntas que se le hacía e incluso llegó a posar desnudo para la revista Sounds. Mike se sentía liberado socialmente pero en contraposición sentía que al perder sus estados de ansiedad, pánico y paranoia su inspiración se había ido también, por lo que decidió trabajar duro en su nueva obra, disfrutando con ello.

Incantations se graba a lo largo de todo 1978, terminando tales labores en el mes de septiembre. A finales del mismo año se pone a la venta este ambicioso proyecto; en vez de dos partes instrumentales esta vez eran cuatro condensadas en dos vinilos. Los músicos participantes aparte de Mike Oldfield fueron: Mike Laird (trompeta), Pierre Moerlen que toca batería y vibráfonos en la maravillosa “Parte 4”, Sebastián bell y Terry Oldfield (flautas), de nuevo el grupo Jabula con las percusiones africanas y a las voces Maddy Prior, Sally Oldfield y el Queens College Girls Choir. Los arreglos de cuerdas y coro fueron por cuenta de David Bedford. La foto de la portada está realizada durante la estancia en Menorca por un amigo de Richard Branson llamado Carlos Moyse.
Por esta época sale el documental The Space Movie del director Tony Palmer, conocido de Mike, y que utilizó música de este como fragmentos de Tubular Bells, el inédito The orchestral Hergest Ridge o el single "Portsmouth".
En marzo del siguiente año se editaba un single que muchos consideran el punto de inflexión en el cambio de estilo que vendría a partir de Incantations. Hablamos de “Guilty”, una estupenda y rítmica pieza, una especie de funky oldfiano jugando con los intervalos que dan comienzo a Incantations. Podríamos hablar aquí si realmente el cambio fue para volverse más comercial pero es que las ventas de Tubular Bells eran descomunales, ningún disco posterior ha vendido tanto. Sumemos el hecho de tener dos discos en los puestos 1 y 2 al mismo tiempo, algo inaudito hasta el momento, por lo que cabría preguntarse cual es realmente la etapa más comercial de Mike Oldfield.
Lo que si marca claramente “Guilty” es un cambio de estilo, una perfecta adaptación a la década que estaba por llegar, que daría excelentes trabajos sin tener que perder la identidad de su música.


Más hechos inéditos en la carrera del guitarrista son la preparación, por primera vez, de una gran gira para presentar el nuevo álbum. Sería una gira a lo grande, de proporciones épicas, como su música; 25 rodies y técnicos repartidos en tres tráileres, con una orquesta sinfónica y coro que alcanzaban los 50 músicos. La banda formada para la ocasión contaba con: Maddy Prior, David Bedford, las guitarras de Phil Beer y Nico Ramsden, las percusiones de los hermanos Moerlen y Mike Frye, el bajista Pekka Pohjola, los teclistas Tim Cross y Pete Lemer... Sencillamente impresionante. Por si esto fuese poco el espectáculo se completaba con las proyecciones diseñadas para la ocasión por Ian Eames. El Tour arrancó en España; El set list consistía en , y “Guilty” en versiones considerablemente diferentes a las de estudio. Económicamente el tour fue un desastre dado el enorme gasto que suponía mantener tal cantidad de gente. De todo esto nos queda un álbum doble, editado también en dvd en 2005.



 

 

 

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