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Jueves, 04 de Noviembre de 2010 18:16

Art Bears: "Winter Songs" (1979)

por  David Fresno
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Los temas:

Cara A:

The Bath of Stars – 1:45
First Things First – 2:50
Gold – 1:41
The Summer Wheel – 2:47
The Slave – 3:38
The Hermit – 2:59
Rats & Monkeys – 3:24

Cara B:

The Skeleton – 3:11
The Winter Wheel – 3:06
Man And Boy – 3:21
Winter/War  – 3:05
Force – 0:54
Three Figures – 1:51
Three Wheels – 3:35

Los músicos:

Dagmar Krause – Voz.
Fred Frith – Guitarras, violín, teclados, xilófono.
Chris Cutler – Batería y percusión.

Todas las canciones fueron escritas y arregladas por Chris Cutler y Fred Frith. Cutler se encargó de los textos mientras que Frith hizo lo propio con las composiciones. El disco se grabó entre el 22 de noviembre y el 5 de diciembre de 1978 en Suiza y fue producido nuevamente por Art Bears y Etienne Conod, que fue el ingeniero, ayudado por Ronnie Kürz La portada se debió nuevamente a E. M. Thomas. En el disco se utilizan bucles sonoros y grabaciones varias que son obra de Graham Keatley.

El disco fue editado por Re Records en 1979. En Italia la encargada fue L´Orchestra mientras que en Estados Unidos esto correspondió a Ralph Records.

La forma de proceder será diferente a la utilizada para Hopes And Fears, dado que en aquel disco el material se gestó en el contexto y con los músicos de Henry Cow, que por otra parte y salvo Georgie Born y Dagmar Krause tenían composiciones a su nombre en el disco. En cambio en Winter Songs los textos serían íntegramente de Chris Cutler y la música exclusivamente de Fred Frith. Cuenta el propio Chris Cutler que primero vendrían los textos...

"y serian remitidos a Fred Frith, que prepararía las bases musicales a gran velocidad. Nos encontramos en el estudio con Dagmar. Fred Frith nos presentó las canciones al piano. A partir de ahí el disco se grabó y se mezcló del tirón: 14 días desde el comienzo hasta el final.

Tras la experiencia de comités en Henry Cow, Fred y yo establecimos dos reglas:


  • La primera: no discusión. Si alguien tenía una idea la plasmaría en cinta. Después sería escuchada y se aclararía si funcionaba, si no o si podría funcionar si se persiguiese tal objetivo.
  • La segunda: conseguir el sonido primero y grabarlo en cinta antes de dejar el detalle del sonido a la post-producción. Diseñando primero el sonido, las partes interpretadas crecerían y serían inseparables de él."

Este trabajo dependería del jefe del estudio e ingeniero Etienne Conod, en este sentido un miembro indispensable del grupo. A diferencia de Hopes And Fears este disco sólo usó material creado para él, mientras que en aquel había piezas que ya habían sido interpretadas o al menos trabajadas para Henry Cow. Por otra parte todos los temas de Winter Songs contienen texto. Finalmente, cada pieza era trabajada desde la base de manera individual, añadiendo pistas encima de lo ya creado. Por esta razón no hay tomas alternativas de las canciones y cada una es en sí una obra. El grupo no aprendía los temas antes de grabarlos sino que los creaba a la par que los registraba siendo el propio estudio un instrumento. Curiosamente son tantas canciones como días de grabación.

El disco consta de 14 canciones breves compuestas por Frith para ilustrar textos de Cutler basados en esculturas y bajorrelieves de la Catedral de Amiens en Francia. Muchos se ubicaban en el pórtico central de la catedral y el grupo se remitía a ellos periódicamente durante la elaboración de las canciones. Cutler refiere de alguna forma que el interés radicaba en la capacidad que esas imágenes tenían para hablar del mundo que las creó, testificándolo y mostrando la gradual pérdida del mismo.


Catedral de Amiens, Francia

Abre el disco The Bath of Stars (1:45), pieza concisa y dominada por los teclados de Fred Frith y la voz de Dagmar Krause doblada: una de ellas es un susurro y la otra es su voz de registros más bien agudos.

First Things First (2:50) comienza con una cinta con la voz de Dagmar Krause recitando la letra pero reproducida al revés. Cuando se llega al principio del texto la cinta comienza a avanzar del derecho dando una curiosa imagen simétrica. Dagmar se pregunta preocupada – con la batería ya en pleno - si esos dos árboles muertos pueden revivir. Si no supiera que son motivo de un bajorrelieve me preguntaría si son los dos abuelos que envejecían juntos en Riding Tigers de Desperate Straights. Esta segunda pieza sigue con la tónica oscura y fría que abre el disco, con notas de piano y guitarra reiteradas oscuras que flanquean a la batería hasta un segmento para guitarra, piano y percusiones tras el cual Dagmar vuelve a preguntar, quedando la duda en el aire.

Gold (1:41) también presenta la voz de Dagmar Krause doblada, esta vez sobre el piano y en algunos momentos alguna percusión. Efectivamente el tema está dedicado al "Poderoso Caballero" del que nos hablaba Quevedo. El oro de la pieza se transforma dramáticamente en dinero. Y finaliza la pieza.

Pasamos al tercer corte, en que el trío suena más a grupo. The Summer Wheel (2:47) arranca mostrando lo buen batería que es Chris Cutler. Fred Frith toca el piano y el bajo, brevemente alarga una nota de un teclado y trae de nuevo a la guitarra los elementos folk que ya comentábamos en algunas piezas de Hopes And Fears. Y en todo este periplo Cutler está tremendamente activo a las baquetas mientras se alternan dos notas de piano, martilleando mientras la guitarra intenta algo parecido a un baile, cesando tras varios intentos y dejando al piano, el bajo y la batería. El tema termina en un fundido.

Contrasta con el brusco comienzo de The Slave (3:38) que marcha con la misma pesadez que los esclavos egipcios, algo que se insinúa por la melodía y la torpeza de las percusiones. ¡Parecen las cadenas que atan sus pies! Pero se nos habla también de Caronte aunque no se le menciona, pues el esclavo sostiene en su lengua un óbolo de cobre. Justo después se remansa quedando un teclado y la voz de Dagmar mientras tanto se hace preguntas. Se reanuda esa marcha cadenciosa y sacrificada con una Dagmar que recita enfadada – y con la voz también doblada - una frase de las que hacen pensar: "Each fashioned thing speaks of its change" ("Todo aquello de moda se delata como perecedero"). Se sigue de un solo de Fred Frith tremendamente áspero y que acaba el tema en seco.

En cambio en The Hermit (2:59) Frith toca la guitarra acústica con un encanto tremendo y se acompaña en el estudio al teclado. Y después su violín y la batería de Chris Cutler cambian notablemente la atmósfera que el disco tenía hasta este momento. Añádele la voz casi susurrante de Dagmar Krause y ¡resulta una canción magnífica! ¡De verdad!

Pero Rats & Monkeys (3:24) trae toda la prisa de la civilización a la que a buen seguro es totalmente ajeno el ermitaño del tema anterior. Dagmar Krause canta de una manera francamente agobiante aquí mientras Frith araña como puede las cuerdas de la guitarra e intermitentemente también el violín. Hacia el final del tema Chris Cutler se vuelve igualmente insistente para desaparecer y dejar el tema en manos de cintas que procesan la voz de Dagmar, grabaciones de campanas, insectos, cerdos, interferencias… terminando así la cara a.


Rats and monkeys / Collapse; single editado en 1979

The Skeleton (3:11) abre la cara b con una viñeta macabra: después de que un hombre se despoje de sus ropas se quitará también su carne para bailar la Danza de la Muerte. Chris Cutler acompaña de maravilla el trance y en este caso la voz de Dagmar no es doblada por ella misma sino por la guitarra eléctrica de Fred Frith. ¡Es un gran tema! Y es tan bueno como sencillo.

The Winter Wheel (3:06) suena tanto a grupo como The Summer Wheel, pero contiene mucho menos folk y más angustia. Contribuye a preparar el desenlace del disco.

Man And Boy (3:21) presenta una incertidumbre de cintas y objetos metálicos que no se resolverá con el paso del tiempo, como muestra ese piano que hay de fondo en buena parte del tema. ¿Será el mismo piano que en The Summer Wheel? Tanto el hombre como el niño pertenecen efectivamente a un mundo que ya se ha perdido.

Winter/War (3:05) comienza con unas breves estrofas y se convierte rápidamente en un fragmento instrumental: en tan sólo tres minutos es capaz de transmitir bastante pánico. ¡Ese piano tan sombrío y reiterativo! La batería, tan firme e implacable mientras esa guitarra apura el minuto de agonía que le queda al tema…

Force (0:54) sigue al anterior sin solución de continuidad, con gran fuerza y celeridad. Se abordan temas mitológicos en la letra, pero antes de que sepamos lo que sucede, ¡el tema ya ha terminado!


Fanes saliendo del huevo cósmico y rodeada por el zodiaco;
bajorrelieve grecorromano, s. II a.C., Museo de Módena

Yo al menos vivo con perplejidad los segundos de silencio que van entre este tema y el siguiente.

Three Figures (1:51) comienza sobre todo con unas frases circulares de guitarra de Fred Frith a las que se suma Chris Cutler y finalmente Dagmar Krause, que en algunos momentos duplica su voz pero para recitar en este caso dos estrofas distintas en tonos y tiempos distintos. Las tres figuras son el niño, el hombre y el rey.

Three Wheels (3:35) es un tema verdaderamente fabuloso y probablemente - junto a The Hermit - mi favorito del disco. Comienza protagonizada por las voces de Dagmar Krause y una pandereta. Tras un breve silencio entran nuevamente dos notas de piano lentas, lúgubres… Dagmar sigue relatándonos nada menos que la visión de Ezequiel mientras a esas notas de piano y a su voz se sobreañaden los platos de Chris Cutler sometidos a cintas, originando bucles que recrean a la perfección el girar de las ruedas vistas por Ezequiel. Leer el pasaje de La Biblia mientras uno escucha la pieza es espeluznante, pero el relato se interrumpe aquí, justo antes de que Dios entre en el Profeta.


La visión de Ezequiel. Autor desconocido (1556)

Y de esa manera tan tremenda finaliza el disco, que en general parece una colección de viñetas acerca de la existencia, la vida, la muerte, las estaciones, el trabajo… Pueden ser temas e inquietudes que de alguna manera ya conocíamos en los miembros de Henry Cow, pero claro... en este caso todo son canciones. La forma de trabajar es nueva y dado que ese procedimiento se instaura clara y totalmente aquí, podemos entender de alguna manera a Winter Songs - y caben muchas objeciones, claro -  como el verdadero primer disco de Art Bears. En cualquier caso es un disco que me gusta de verdad y cuya escucha recomiendo. Diría que si uno quiere elegir un solo disco de Art Bears para conocerlos... debe ser este. El propio grupo parece reconocerse muy bien en esta obra a la hora de elegir repertorios. No ya en las escasas actuaciones que dio en vida sino en recuerdos como ese Art Bears Songbook.


Chris Cutler, Fred Frith y Dagmar Krause
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