Inicio Revisiones A-Z V VAN DER GRAAF GENERATOR- "The least we can do is wave to each other" (1970)
Martes, 02 de Noviembre de 2010 18:38

VAN DER GRAAF GENERATOR- "The least we can do is wave to each other" (1970)

por  Gil
Valora este disco
(10 votos)
-Se llama a presentar cargos!
-Peter Hammill?
-Presente!
-Hugh Banton?
-Presente!
-Nic Potter?
-Presente!
-Guy Evans?
-Presente!
-David Jackson?                                               
-Presente!
-Quedan ustedes acusados de la realización en 1970 de un disco, titulado bajo el nombre de The least we can do is wave to each other. Disco que abrió las puertas hacia un estilo propio y único dentro de la escena musical de comienzos de los setenta. Después de su anterior comienzo con un disco titulado bajo el nombre de Aerosol grey machine deciden incluir en sus filas a David Jackson, saxofonista y flautista cuya labor fue un símbolo en su música. El grupo liderado por Peter Hammill que en este disco además de las vocales interpreta a la guitarra para abandonarla en el siguiente disco H to he who am the only one. En este disco ejercen como quinteto, Peter Hammill, Guy Evans y Hugh Banton continúan en el grupo desde el primer disco, David Jackson y Nic Potter son nuevos en la formación de Van Der Graaf Generator. Vamos a juzgar el nivel del delito. Encargado prepare la balanza!
-Sí, señor!

-Darkness(11/11). Abren ustedes el disco con bruma, un aire turbio y frío. Un tema épico, se eleva el desde ese comienzo brumoso, poco a poco se convierte más estremecedor van ahogándote el saxo de Jackson y la voz de Hammil, cada vez más cruda y con más fuerza te eleva hasta un punto álgido desde el que te deja caer. Repiten esta fórmula tres veces. Tras el tercer punto álgido se embarca Jackson con un saxofón agobiante que zarandea de un lado a otro al oyente, agobiándolo en una escena tensa que cae hasta estrellarse y liberándonos de unos de los fragmentos más logrados del disco. Cómo se atreven?!

-“Refugees”. Acaso intentan corregir el curso del tema anterior con este? Una preciosa melodía que comienza con flauta y una voz de Hammill, de los más dulce que se le haya escuchado, combinado algún arreglo con cello además de unos teclados que mueven al oyente hacia un terreno suave y elevado, como si flotase. Hacia el minuto dos el tema se llena de coraje y fuerza con unos teclados más fuertes, a los que se les añadirá el saxo de nuevo. Algo más adelante un ritmo más precipitado envuelve al oyente para devolverlo después a la melodía principal, y aunque al tema podría pedírsele un cenit más alto desde el que arrojarse. Sin embargo coros vocales hacia el minuto cinco hacen del tema algo muy emotivo y para finalizar se vuelve a una reminiscencia al principio del tema. Pero qué insolentes son!

-“White Hammer”. Se inicia el tema con delicadeza, un ambiente en calma que anuncian tormenta, y efectivamente! Ustedes gente de sin compasión arremeten con toda su fuerza, Hammill con agresividad se abalanza sobre sus víctimas intimidándolas pero no tienen ustedes con una única vez, sino que lo repiten una y otra vez a lo largo del tema. Nos otorgan calma para arrebatárnosla después con esos teclados, esa voz y el endiablado saxo. Es sobre la mitad del minuto quinto cuando uno cree que ya por fin se acabó el tormento, que ya han dejado de jugar con esas idas y venidas de la agresividad y la calma. Pero, Oh! De nosotros, confiados oyentes. En el minuto sexto una guitarra rasga el tema y el abre paso a un solo de Jackson  atormentador, fulminante, turbador y burlón que se ríe de nosotros señalándonos con el dedo y diciendo con altanería: “Miren ustedes que no llegan a comprender nada”. Son ustedes unos forajidos!

-“Whatever World robert have said?” El comienzo nos da la sensación de haberlo oído ya antes en el disco sin embargo una guitarra toma   tras un          comienzo a los teclados y el saxo, justo después de la entrada vocal de Hammil. Hacia poco antes del segundo minuto intentan un ritmo acelerado y a trompicones que repetirán hacia el minuto tercero. Tras lo cual la guitarra abandona lugar privilegiado cediendo, y aunque sigue sin perder fuerza, al saxo y los teclados con los que comparte a medida que avanza un espacio a medias tintas entre ambos. El ritmo trompicón vuelve a aparecer al final del tema introduciendo un colofón de esa guitarra agresiva y el saxo.

-“Out of my book”. De nuevo una dulce melodía con flauta y voz tranquila de Hammill al estilo de “Refugees” nos embriaga tras el agrio sabor de boca que nos escupen a la cara aquella guitarra frívola y ese saxo trágico-burlón del tema anterior; sumado todo con un teclado cristalino nos materializa en un paisaje paradisíaco, un día primaveral con una dulce brisa. Un atractivo juego de voces al final del segundo minuto sigue con la estética del tema, todo muy dulce. Son ustedes engañosos!

-“After the flood”. La verdad no sé como tratar el tema. Me dejan ustedes atónito. Un tema que altera partes delicadas, duras y grandilocuentes. Sin embargo no llegan a procurar un tema tan sólido como es, por ejemplo, el del primer tema o el de “white hammer”. El comienzo del tema se inicia con el teclado el saxo y la guitarra repitiendo una misma secuencia hasta la incursión de Hammill que expulsa al saxo y los teclados quedando únicamente arropado por la guitarra, pero en un instante los teclados resurgen y la voz con una nueva energía. El saxo no se queda atrás y mantiene un espacio propio. Un interludio silencioso, Y ahora?  Una voz lamentosa, del otro mundo nos penetra y da paso de nuevo a los teclados y el saxo intentando crear un nuevo momento álgido. Y de nuevo Hammill solo con la guitarra, y vuelta a la introducción de los teclados y el saxo, la misma secuencia que al comienzo. Cuando acaba se introduce la flauta respaldada por el saxo y una vibrante batería. El tema vuelve al estilo de los primeros minutos hasta el mediado del minuto quinto donde comienza el saxo son otro de sus tramos estridentes. Vuelve la calma, desaparece todo lo anterior y se da paso a la guitarra y un bajo muy pausado y tranquilo aunque poco tarda en volver la agresividad, entrando en escena un canto distorsionado; regresa la calma durante unos segundos para introducirse un Hammill muy potente  y  la guitarra que toma mando hasta ya el final del tema. Y el disco vuelve a sumergirse en la neblina del comienzo del disco.

-Señor mire la balanza.
-No podía ser de otra forma. Que la bestia de cabeza de cocodrilo, garras de león y patas de hipopótamo se lance contra ellos y los devore! Un disco de tales características no debe ser oído por nadie. Falta de respeto continua y aunque el nivel de insolencia no es el más alto que alcanzarán, es el detonante. Por esto soy responsable de condenarles a la muerte inmediata. 

Login to post comments

Revisiones - V