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Martes, 02 de Noviembre de 2010 10:47

YES- "Time and a word" (1970)

por  icrp1961
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Yes – Time and a Word
(Revisión realizada por Carlos Romeo)


1 – No Opportunity Necessary, No Experience Needed (Havens)
2 – Then (Anderson)
3 – Everydays (Stills)
4 – Sweet Dreams (Anderson, Foster)
5 – The Prophet (Anderson, Squire)
6 – Clear Days (Anderson)
7 – Astral Traveller (Anderson)
8 – Time and a Word (Anderson, Foster)
Producido por Tony Colton; grabado a finales de 1969 y comienzos de 1970 –ingeniero de sonido: Eddie Offord–; y publicado por el sello Atlantic el 11 de febrero de 1970.

Jon Anderson: voz.
Peter Banks: guitarras y voces.
Tony Kaye: órgano y piano.
Chris Squire: bajo y voces.
Bill Bruford: batería.

Tony Cox: arreglos orquestales.

La segunda edición remasterizada –la más reciente- incluye cuatro temas adicionales.
9 – Dear Father (Anderson, Squire)
10 – No Opportunity Necessary, No Experience Needed (Havens) (mezcla original)
11 – Sweet Dreams (Anderson, Foster) (mezcla original)
12 – The Prophet (Anderson, Squire) (versión para disco sencillo)

Un vistazo superficial sobre este álbum nos daría la impresión de que Yes había clonado su primer elepé. Ocho canciones, de las cuales dos son versiones, interpretadas por la misma formación del grupo. Pero el trabajo del conjunto había evolucionado. Era igual, pero no era lo mismo. Las canciones eran una mezcla de lo nuevo y más antiguo, como los temas escritos junto a David Foster, compañero de filas de Anderson en The Warriors. Las piezas, tanto de su opera prima como de Time and a Word tienden a construirse con desarrollos instrumentales en la sección central de las mismas. Se toma la decisión de “ampliar” el sonido. De esta forma seis de las ocho canciones van a contar con arreglos orquestales. Arreglos horrendos, al menos para mí, que desfiguran las canciones y llenan el espacio que de forma natural ocupaban tanto el órgano como la guitarra eléctrica, en muchos casos. Pero no todo es negativo, el sonido ha mejorado mucho –ya está con ellos Eddie Offord– y puede notarse desde el primer tema una mayor definición y empuje en el bajo, por ejemplo, en lugar del sonido un tanto apelmazado –en comparación– que tenía su larga duración previa.


...


Vayamos al álbum

“No Opportunity Necessary, No Experience Needed”. La entrada del disco no puede ser más apabullante. Se trata de una canción de Richie Havens que ha sufrido el “tratamiento” Yes de la época. También es la primera demostración de los horrores de los arreglos, ya que la canción, que había sido un caballo de batalla del directo del grupo, queda desfigurada e incluso grotesca tal y como yo lo veo. En su interior aparece el tema de un famoso western. Eso sí, yo lo veo con mucha fuerza y empuje, pero también como una notoria muestra de inmadurez. Yes ya estaba en condiciones de desprenderse de estas versiones.
“Then” es una canción que reivindica una cierta toma de partido ante los asuntos del mundo –El odio es la raíz del cáncer. Entonces... – y creo que es una de las mejores composiciones de Anderson en esta época. Además, también demuestra algo, una línea de “progresividad”. Son temas como éste los que permiten que más adelante se construya The Yes Album. Aunque los vientos le dan cierto aire de desazón que no le estorba, la calidad de la escritura logra superar los inconvenientes de sus arreglos.
“Everydays” es la última versión en este álbum. En este caso le ha tocado a Buffalo Springfield sufrir los procesos deconstructivos y reconstructivos del “tratamiento” Yes. Es quizá la revisión que menos me dice de las dos primeras sesiones del grupo. Sin embargo, esta pieza era parte integral del directo de Yes, aparece en más de una sesión para la BBC y fue cara B de sencillo.
“Sweet Dreams” es una pegadiza canción rockera sin arreglos orquestales añadidos y que fue editada como segundo sencillo extraído del álbum en junio de 1970. Se volvió a tocar en directo con la formación de Relayer en 1975.
“The Prophet” es una de las piezas más progresivas del disco, con dos partes instrumentales que la introducen antes de que entre la canción propiamente dicha. Lástima de arreglos.
“Clear Days” es quizá la más endeble de las canciones de los dos primeros discos del grupo. Instrumentada sólo para voz, piano y arreglo de cuerda, jamás he logrado encontrar algo que me “enganche” en este tema.
“Astral Traveller”. Con esta pieza desaparece la orquesta de nuevo. Es también otra canción escrita por Anderson en solitario la que eleva el nivel del disco. Se construye sobre un riff de guitarra que arma toda la canción y que se convierte en uno de sus aspectos más atractivos. La pieza, como “Everydays” –interpretada hasta mediados de 1971– o “Then” –al menos en una ocasión ésta última–, se siguió tocando en directo con Steve Howe como guitarrista. Abría los conciertos hasta que fue sustituida por “Yours is no Disgrace”.
“Time and a Word”, el tema título, es quizá una de las mejores canciones del primer Yes. Por una vez, los arreglos no desnaturalizan el tema y nos permiten escuchar detalles interesantes como la entrada de guitarra acústica y la eléctrica con leslie. Con buen criterio, éste fue el primer disco sencillo del álbum. La canción fue recuperada más adelante y llegó a formar parte del repertorio de la era “progresiva” del grupo, cuando Yes decidió volver a formatos de canción más reducida.

Sobre los bonus tracks:
“Dear Father” es una de las canciones de la primera hora del grupo, grabada en este momento y editada como cara B de “Sweet Dreams”. Más adelante apareció en el disco recopilatorio Yesterdays. En esta versión con orquesta los arreglos en la práctica sustituyen las partes de Banks.
Aparecen aquí las mezclas originales de “No Opportunity Necessary, No Experience Needed” y “Sweet Dreams”. Junto con “Dear Father”, estas tres canciones, en esta forma, aparecieron originalmente en al edición alemana del álbum, de la que fue eliminada “The Prophet”. Estos dos bonus tracks son anecdóticos, pero si alguien quiere reconstruir ese disco alemán, ya sabe que puede hacerlo programando el lector.
El ultimo tema es la versión para disco sencillo de “The Prophet”. No tiene mayor interés.
Yo hecho en falta en este disco, a la hora del material adicional más maquetas o alguna sesión para la BBC.

Aunque Time and a Word supone algún avance sobre Yes, en mi opinión el grupo se había metido en un camino equivocado que les generó problemas. Básicamente con Peter Banks, que tuvo varios encontronazos con el productor y que no apreciaba los arreglos del disco. En eso tenía razón al menos en parte. El grupo tardaría treinta años en volver a grabar un disco con arreglos orquestales. Pero el daño ya estaba hecho.
Previamente, esta manera de estructurar un álbum fue usada por Yes para Tormato, álbum que incluía arreglos en dos piezas, mucho mejores que los usados ocho años antes.
A la hora de “ampliar el sonido” de Yes, por lo tanto, había que buscar otra solución. La salida obvia era la de sustituir elementos del grupo para que ese cambio necesario surgiera desde dentro. En lugar de desligarse el grupo del eslabón más débil de la cadena –que sin duda era Tony Kaye– se prescindió de uno de los más fuertes, Peter Banks. Un buen día, de repente, recibió la noticia de que tanto él como el manager –el que se quedaba con un “cinco por ciento por nada”– ya no formaban parte del grupo. No se le dio ninguna explicación, ni entonces ni ahora. La decisión corrió enteramente a cargo de Chris Squire y Jon Anderson, ya que ni Kaye o Bruford supieron nada hasta que se encontraron con los hechos consumados. Los líderes del grupo ya se habían fijado en Steve Howe y el resto es historia. Incluso el nuevo guitarrista apareció en la portada de la edición americana del álbum.
Un disco doble muy interesante recoge las sesiones para la BBC de Yes con esta formación. Incluye seis temas de Time and a Word, privados de arreglos orquestales y que permiten apreciar como eran en realidad, o al menos como sonaban en directo. Me refiero a Something’s Coming, también conocido en otra edición como Beyond and Before. Su escucha es una buena manera de apreciar estos años iniciales del grupo y, de paso, rendir un pequeño tributo a la persona que le dio nombre a Yes y diseño su primer logotipo, Peter Banks.

Carlos Romeo.

1 comentario

  • Enlace comentario Ultravox Lunes, 21 de Enero de 2013 20:47 Publicado por Ultravox

    Todavía no hacen rock progresivo, y se nota que les falta lo que luego aportó Steve Howe, pero a mí "Time and a Word" me parece un buen disco.

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