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Lunes, 01 de Noviembre de 2010 16:47

Emerson, Lake & Palmer – Emerson, Lake & Palmer (1970)

por  Icrp1961
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Fueron mis compañeros de instituto los que me “iniciaron” en ELP. Estaba Pablo, aquél era uno de los “enterados e iniciados”, que tenía el Made in Japan de Deep Purple y el Brain Salad Surgery de ELP; que fueron rápidamente grabados en cinta. Brain Salad Surgery contaba con varios fans en mi clase. Estaba Javier, que tenía el sencillo Lucky Man y que no se cansaba nunca de escucharlo. Alguien tenía el elepé donde estaba “Lucky Man” y le pedí que me lo grabara. El no me dijo que tenía el disco “rayado”, así que todo iba muy bien hasta llegar a “Knife – Edge”, dónde empezó a repetirse de golpe una frase de Lake, hasta que alguien le daba un golpecito al tocadiscos –todo eso se escuchaba en la cinta– y el elepé seguía con normalidad. Más adelante, tres años después, camino de Palma de Mallorca con el resto de mis compañeros de clase, algunos no dormíamos de madrugada en el barco que había partido de Alicante. Antonio había grabado el primer álbum de Bloque y lo escuchaba con deleite. Estábamos en cubierta, por lo que no molestamos a nadie con el cassette. Otro compañero había hecho una cinta empalmando solos de batería. Reconocí el de “Tank” al instante. A pesar de todo, no tuve el vinilo nunca, e incluso aquella penosa cinta del disco rayado se perdió de vista vaya usted a saber cuando y de que forma. Pero recuperé el tiempo “perdido” cuando retomé todas estas cosas del progresivo a raíz de la adquisición de la caja de King Crimson, Frame by Frame. Así recuperé el primer disco de ELP, “el de la Paloma”, como decíamos entonces en mi instituto, hace mil años.
La portada del álbum es de mis preferidas, siempre me hace pensar en el tránsito de la materia a la mente,  y de ésta al espíritu (representado aquí por la paloma).
Después de todo este tiempo escuchando música éste sigue siendo mi disco preferido del trío. Siempre he querido ver en éste álbum toda una declaración de principios, expresada con tal pureza, claridad y concisión, que hace que éste me agrade mucho. Con ELP siempre prefiero las versiones en directo de sus temas clave a sus versiones de estudio, salvo con este álbum. Parte del éxito del disco, tal y como yo lo veo, radica en el exquisito equilibrio del trabajo de los tres miembros; y en el diseño del álbum como tal, con tres instrumentales y tres canciones; todas ellas piezas muy diversas y atractivas.
Cuando uno escucha la música de The Nice en 1969 y 1970, con la perspectiva que da el tiempo, uno puede ver que su música tiende hacia ELP. Pero el nuevo grupo es más refinado, ofrece un salto cualitativo sobre el anterior. Aparece el sintetizador en la vida de Keith Emerson; llega Greg Lake con todo lo que trae de King Crimson; por no hablar de la contribución de Carl Palmer. The Nice había llegado a su clímax con Five Bridges Suite, y eso es algo que probablemente no le había pasado desapercibido al propio Emerson. Creo que The Nice podrían haber seguido por esta vía de sofisticación, como lo demuestran las tomas de “Hang on to a Dream” y “My Back Pages” de su álbum póstumo Elegy. La diferencia ente ambos grupos es clara, aunque de alguna manera ELP es una “evolución” de The Nice. Jugamos con un trío de ases de una baraja nueva.
Hay un par de ejemplos que dejan claro lo que quiero decir. La hibridación de pop y música clásica tiene un ejemplo con la divertida –al menos para mí– pieza de The Nice “Country Pie / Branderburg Concerto No. 6” que funciona muy bien, a pesar de que es una idea bizarra en extremo mezclar a J. S. Bach con Bob Dylan. Compárese con “Knife – Edge“, que mezcla a Janacek –y una gotita de J. S. Bach– con material de Lake. O el “Intermezzo de la Karelia Suite” de Sibelius –no es de mis piezas preferidas del autor finlandés– de The Nice, con piezas como “The Barbarian”. Gana ELP con claridad, desde el prisma de una estética más refinada.


“The Barbarian”. La primera pieza del disco es un gran instrumental lleno de empuje. Es una versión de Bartók, excelentemente arreglada para el trío, con un Emerson que se diversifica entre el Hammond y el piano. Greg Lake ataca el bajo como en los mejores momentos del directo de King Crimson en 1969. Pocas veces le he oído tan agresivo en estudio.
“Take a Pebble” es una canción de Greg Lake, cuyos orígenes son previos a King Crimson, cuando el cantante era miembro de The Shame. Esto tiene gran mérito, ya que salvo por el interludio de guitarra acústico, parece una pieza escrita por un teclista. El nexo entre la guitarra acústica y el piano, son los momentos en que hay una transición, con Emerson tocando directamente las cuerdas del piano con la mano, como al principio del tema. Este interludio da paso a un largo sólo de piano, muy sutil, apoyado por la sección rítmica, para llegar a un final que recapitula el tema con la vuelta de la voz solista. Una gran canción. Sin embargo, creo que fue muy maltratada por el trío en directo. Primero por transformar el sólo de piano de algo con reminiscencias académicas a una excusa para improvisaciones jazzístico-bluesísticas; y segundo por interpolar en el futuro, en el segmento de guitarra acústica, canciones de Lake como “Lucky Man”. Se pierde así todo el maravilloso encanto de esta versión original.
“Knife – Edge” cerraba con una canción la primera cara en este álbum. En realidad es una pieza de Emerson y Lake, que usa un motivo melódico de la Sinfonietta de Leos Janacek, más que una versión de esta pieza. Es una canción muy dinámica y variada.
“The Three Fates” es una pieza instrumental para que Emerson se explaye a gusto. Tiene tres partes. “Clotho” es interpretada por Emerson en el órgano del Royal Festival Hall. Le sigue “Lachesis”, al piano. Tras una vuelta del órgano, “Atropos” resuelve la pieza con un trío de piano, bajo y batería.
“Tank” es una de las piezas que más me ha fascinado del disco, con unos juegos rítmicos en su primera mitad que son más lo de una big band jazzística que los de un trío de rock. A esto sigue el excelente sólo de batería de Palmer, para desembocar en una sección final donde él que se explaya es Emerson haciendo su solo de sintetizador. A mí no me extraña que Palmer la revisase para su sección de Works, Volume 1. Con esta pieza finalizaba el álbum, hasta que la compañía dijo que el disco era demasiado corto. Y entonces llegó la última pieza.
“Lucky Man” es una canción muy antigua, ya que la compuso Lake a los treces años. King Crimson llegó a ensayarla en enero de 1969, pero no pasó al repertorio del grupo. Llego a este disco por necesidad, ya que el sello discográfico exigía un tema más. El trío respondió que no tenía nada más preparado. Luego Lake dijo que tenía algo, y empezó a tocar la canción, haciéndose el arreglo sobre la marcha, con las partes de sintetizador  y batería. Fue este arreglo el que se grabó, dando una canción con un apreciable cambio de textura: voz y guitarra acústica (al principio), sintetizador y batería (al final), incluso dando espacio para al guitarra eléctrica de Lake. Editada como disco sencillo, supongo que por la excelencia de la melodía y lo acertado del sintetizador de Emerson, vendió muchas copias, catapultando el álbum del grupo a Disco de Oro. Un excelente debut para el primero y mejor de todos los supergrupos que el rock progresivo haya dado.

Es interesante y oportuno reseñar que existe un disco en directo, oficial y con buen sonido, que recoge la actuación del grupo en el festival de la Isla de Wight. En la puesta de largo de ELP se tocaron “The Barbarian” y “Take a Pebble” de este primer álbum, seguidos de una versión de treinta y cinco minutos de “Pictures at an Exhibition” y el caballo de batalla de The Nice, ”Rondó”, que pasó al repertorio del trío. La actuación finalizó con “Nutrocker” la divertida versión de Tchaicovsky a través de Kim Fowley. Este disco es una especie de Pictures at an Exhibition ampliado, más crudo acaso, pero que recomiendo escuchar por ser un documento histórico y por estas versiones tempranas de dos temas del primer álbum.

Carlos Romeo.

1 – The Barbarian (Bartók, arr. ELP) (4:28)
2 – Take a Pebble (Lake) (12:27)
3 – Knife – Edge (Janacek, arr. Emerson, Lake, Fraser) (5:05)
4 – The Three Fates (Emerson) (7:43)
5 – Tank (Emerson, Palmer) (6:47)
6 – Lucky Man (Lake) (4:37)
Producido por Greg Lake; grabado en 1970 –ingeniero de sonido: Eddie Offord–; y publicado en el mismo año.

Keith Emerson: teclados.
Greg Lake: voz, bajo y guitarras.
Carl Palmer: batería y percusión.

2 comentarios

  • Enlace comentario Ultravox Martes, 18 de Junio de 2013 12:01 Publicado por Ultravox

    Creo recordar que es el primer disco que escuché de E.L.P. Es un disco de personalidades. Aunque hay obras de E.L.P. que me gustan más, me parece un gran disco de debut, donde se empieza a atisbar lo que cada músico va a aportar al grupo. El disco es una joya. Tiene razón el autor cuando dice que ha hecho una buena revisión del disco.

  • Enlace comentario icrp1961 Lunes, 01 de Noviembre de 2010 20:33 Publicado por icrp1961

    Hola.
    Leyendo mi propia revisión de este disco, pienso que no tengo nada que cambiar. Me parece de las mejores que he hecho nunca. por otro lado, pienso que ¡hay que ve como nos gusta lo que nos gusta! En este caso es que es la opera prima de ELP.
    A disfrutar del disco.
    Nos leemos.

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