Como siempre, la organización del Vortex se portó con nosotros muy bien y nos dió una de las mejores mesas del club, en el centro y justo al lado del escenario. He visto muchos conciertos en mi vida, pero todavía me emociono cuando tengo a algunos de mis músicos favoritos a menos de dos metros tocando frente a mí. En la primera parte del show, la banda tocó algunas de las piezas clásica de Tippett, destacando la increíble “Thoughts To Geoff” (¡vaya forma de empezar un concierto!) en una versión más parecida a la de Viva La Black que a la original de 1971, la preciosa “A Song”, del doble álbum “Frames” (1978) de Keith Tippett Ark o “Cider Dance”, donde Dunmall hizo un solo de saxo tenor que nos dejó a todos boquiabiertos. ¡Que barbaridad!.

Paul Dunmall con su saxo soprano
Tras un descanso de 20 minutos, la banda regresó para interpretar su nuevo disco “From Granite To Wind”, compuesto por una suite de 47 minutos de duración realmente sublime. Pensar que iba a poder escuchar en directo este disco me tenía nervioso desde hacía varias semanas y no era para menos. Las frases de Tippett al piano, la maravillosa voz de Julie, la fuerza y originalidad de los solos y los arreglos de vientos, la intensidad de la sección rítmica….Y nosotros justo en frente de ellos sin poder creérnoslo. Si tuviera que destacar algo, sería el arrollador solo de saxo soprano de Paul Dunmall, pero en realidad todos los músicos estuvieron fantásticos.

La sección de viento al completo
Al final hable unos minutos con Julie Tippetts, que se quedó muy sorprendida cuando le comenté que habíamos viajado a Londres sólo para ver el concierto, y me comentó que nunca había estado en Málaga pero que le encantaría venir por aquí a tocar. La verdad es que salimos del local flotando y sintiéndonos muy afortunados por poder vivir experiencias como esta. Desgraciadamente, ya en la puerta, había un hombre pidiendo donativos para ayudar a Lol Coxhill, que ahora mismo esta ingresado en el hospital. Es una pena que músicos de esta talla terminen en estas condiciones. Seguramente sea el precio a pagar por vivir exactamente de la forma que uno quiere.

Julie Tippets, que para mí siempre será Julie Driscoll
Francisco Macias



