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Jueves, 02 de Diciembre de 2010 23:08

Pink Floyd - The Wall (1979)

por  Grimble
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The Wall (1979)



1. Intro; Is there anybody out there?

¿Qué pensaríais si tras un estúpido ataque de ira escupieseis a alguien a la cara? Dejo la pregunta en el aire para que cada uno haga examen de conciencia...
Estamos en un 6 de julio de 1977, en Montreal, último concierto de la gira americana donde Pink Floyd presentaba su último disco hasta la fecha, el fantástico Animals. La gira, llamada In the flesh, era un gran espectáculo que llenaba estadios, la gente parecía enloquecida allá donde tocaban, gritaban y tiraban petardos llegando a dejar la música en un segundo plano. Recordad las palabras de Paul McCartney cuando decía aquello de que con los Beatles había veces en que dejaban de tocar y solo movían la boca sin que el público se enterase (uno de los motivos por los cuales decidieron no dar más conciertos). Sigamos; Roger Waters se dispone a interpretar “pigs on the wing part 2” pero nada más comenzar un petardo o cohete explota cerca, la furia y la rabia acumuladas durante la gira estallan, ordena parar todo y estalla “Joder... parad ya con los malditos cohetes y dejad de gritar y berrear. Estoy intentando cantar una canción, si no os gusta o preferís estallar petardos podéis iros...” La rabia no terminó ahí, sino que desbordó al músico quien llamó a un chico que estaba en primera fila y que no dejaba de chillar y le escupió a la cara... Intentando solucionar un poco la situación, Waters anuncia que tocarán una jam de blues, pero Gilmour está tan indignado que abandona el escenario hacia la mesa de sonido para ver como toca Snowy White...
Era el primer ladrillo en el muro...


...

Cartel de la gira In the flesh


Acabados sus compromisos con la gira deciden tomarse un largo descanso durante el cual tanto David como Rick aprovechan para editar sus primeros trabajos en solitario. Mientras Roger reflexiona sobre lo sucedido, su distanciamiento del público, el precio pagado por la tan ansiada fama, hace un recorrido por lo que ha sido su vida se acuerda de su padre fallecido en la guerra, de los cariños de su madre, y por el camino se acuerda de su amigo Syd... ¿Sentía remordimientos por la forma en que lo habían abandonado?
Otro ladrillo más en el muro que comenzaba a tapar su corazón...
Por otra parte, los cuatro miembros de Pink Floyd habían contratado a un tal Andrew Warburg que había creado la Norton Warburg Group y que se encargaría de gestionar el dinero del grupo, al tiempo a los floyd no les salían las cuentas respecto a las inversiones que se realizaban con su dinero cuando se dieron cuenta las pérdidas eran astronómicas, aproximadamente unos 2.500.000 de libras, de los cuales tan solo pudieron recuperar unas 740.000 libras, en un escándalo que no solo afectó a los músicos sino también a otras celebridades o pensionistas, etc...
El tercer ladrillo en el muro... Había que sacar un disco y recuperar las pérdidas...


2. El disco; Hey you

Las cuentas no iban bien para los floyd, había que sacar nuevo trabajo cuanto antes. Waters, también había estado preparando nuevo material durante las vacaciones pero a diferencia de sus compañeros no sacó disco en solitario sino que lo dejó como posible material para el nuevo disco de Pink Floyd. En julio de 1978 enseñó el material a sus compañeros, por un lado la maqueta de “the wall” que por entonces se llamaba “bricks in the wall” y por otro “the pros and cons of hitch hicking”, que terminaría siendo el primer disco en solitario de Waters sin contar la colaboración con Geesin en “the body”. Los otros tres no tardarían en decantarse por “the wall” ya que la historia les atraía más y les permitía continuar evolucionando el estilo conceptual de sus albumes. Emi les adelantó 4.500.000 libras, Pink Floyd eran, tras las ventas de “the dark side of the moon” un seguro prácticamente infalible.

“A mí la historia me gusta, aunque no estoy totalmente de acuerdo con ella,
yo tengo una visión diferente de la relación con nuestra audiencia
de la que tiene Roger...The wall parece ser un desfile de la gente
a la cual Roger culpa de todos sus males, una lista de todos
los que le han jodido”
(David Gilmour)



La idea principal que debería quedar plasmada en el álbum es la de la relación y ruptura de un grupo de rock con su público, como si de una guerra se tratase; formación, auge y caída de una estrella. En octubre de 1978 se encierran en el estudio bajo una presión muy grande, EMI habia puesto mucho dinero y ahora tocaba responder. Para la producción se contrató a Bob Ezrin (productor entre otros de Lou Reed o los Kiss), quien tras escuchar la maqueta buscó la forma de darle cohesión al conjunto, para lo cuel se le ocurrió escribir un guión como si de un film se tratase donde se diera sentido a todas las ideas esparcidas por Waters a lo largo de su maqueta. Si bien no fue fácil trabajar con Roger Waters no fue así con David Gilmour, con quien formó un buen equipo, además de sustituir en parte a Rick Wright  a los teclados, dado que este estaba mal anímicamente debido a su separación y apenas aparecía por el estudio, a lo que tampoco ayudó la decisión de Waters de no incluirle a él y a Mason en la producción; el desenlace fue la expulsión del teclista del grupo tras un ataque de ira de Waters ya que Wright llevaba días sin aparecer por el estudio, tras comentárselo a Mason y Gilmour estos tambien estuvieron de acuerdo, se habló con él y se le permitió acabar de grabar sus partes además de asistir a la gira como músico contratado. Además del gran trabajo realizado por el guitarrista y el productor cabe destacar, en palabras de David Gilmour, el esfuerzo muy duro que Nick Mason realizó para adecuarse a las exigencias del disco. Es por todo esto (y otras cosas que extenderían este texto ad infinitum) que considero “The Wall” como una obra de Pink Floyd y no solo de Roger Waters, a pesar de la indudable importancia (y tiranía) del papel de este.
Gilmour figura como coautor en tres temas del disco, “young lust” (de la maqueta original solo quedó el estribillo) “run like hell” y “comfortably numb”, recogidas de las sesiones de grabación del primer disco del guitarrista; hay que destacar que “comfortably numb” aparece habitualmente en diferentes votaciones como uno de los mejores solos de guitarra de la historia del rock y ciertamente, es uno de los momentos más emotivos de la obra, como anécdota, decir que es el tema que más veces ha interpretado Gilmour en directo. Siguiendo con el guitarrista me gustaría destacar también que es uno de los productores de la obra, junto a Ezrin y como no, Waters.

“Mi trabajo era ser Henry Kissinger e intermediar entre
dos personalidades dominantes, cada uno tenía la necesidad
de expresarse a su estilo y muchas veces esos estilos eran  
bien diferentes”
(Bob Ezrin)



Para hacer frente a los problemas financieros comentados más arriba, se realizaron una serie de jugadas respecto a los estudios de grabación con el objetivo de ahorrar en impuestos y costes. Las partes orquestales se grabaron en Nueva York con los arreglos y dirección de Michael Kamen (conocido por sus trabajos para cine como “Los inmortales, etc...).
Para la portada y diseño del disco, para  sorpresa de todos los fans, no se contó con la colaboración habitual de Thorgerson, si no que se encargó al dibujante Gerald Scarfe, quien además de los dibujos realizó la ya mítica tipografía empleada para toda la letra escrita del álbum. Pero el trabajo de Scarfe no se quedó solo en el diseño del álbum, también dirigió el video promocional de “another brick in the wall part 2” y más cosas que iremos comentando. Efectivamente, antes de la edición de “The Wall” se puso a la venta el single “another brick in the wall part 2. Por fin, el nuevo y esperado trabajo de Pink Floyd se ponía a la venta; el 30 de noviembre del 79 en Gran Bretaña y el 8 de diciembre en los USA, desde entonces se han vendido más de 23 millones de copias, ligeramente por detrás de “dark side of the moon” aunque podriamos sumar las copias de la película y los cd´s en directo...

3. Los conciertos; The Trial

Si existe una obra ambiciosa, no solo en su concepción si no también en su realización y ejecución, de características casi faraónicas, es sin ninguna duda “The Wall”. El álbum había tenido una aceptación estupenda pero la gente estaba un tanto confusa ante el mensaje que aquella música y letras pretendían transmitir así que ahora faltaba unir la imagen con la música, como siempre habían hecho. Desde su concepción, Waters tenía claro que abordaría su historia a través de un disco, concierto y película, además la historia también iría perfeccionándose a través de este periodo que duró unos tres años; es curioso como los problemas entre los miembros empezaron ya durante la grabación del disco y sin embargo se aguantaron todo este tiempo, demostrando por una parte ser unos profesionales como la copa de un pino sabiendo no mezclar churras con merinas.
La gira se estableció a lo largo de 30 conciertos entre el 7 de febrero de 1980 y el 17 de junio del 81 de la siguiente forma:
-      6 conciertos en el Sports Arena de Los Angeles entre el 7 y el 13 de febrero de 1980.
-      5 conciertos en el Nassau Colisseum de Nueva York entre el 24 y el 28 de febrero de 1980.
-      6 conciertos en el Earls Court de Londres entre el 4 y el 9 de agosto de 1980.
-       8 conciertos en el Westfallenhalle en Dortmund entre el 13 y el 20 de febrero de 1981
-      Y de nuevo al Earls Court para ofrecer 5 conciertos del 13 al 18 de junio.

Lo que fue uno de estos conciertos lo tenemos documentado de forma oficial gracias a que en 2000 se editó “Is there anybody out there? The Wall live 1980-81”, con un sonido y presentación excelentes. Además de esta grabación contamos con la edición pirata de la filmación  de un concierto que se realizó para ser usada en el futuro film, cosa que finalmente no sucedió. Con este material podemos hacernos una idea de cómo fueron los eventos, respecto a la música decir que se le imprimió un carácter más “funky” propio de la época y canciones cañeras como “run like hell” o “in the flesh” sonaban más sucias.



...


El diseño del escenario para la puesta en escena del espectáculo fue realizado por Mark fisher y Jonathan Park, que establecía un muro de unos 500 m2 construido con un total de 340 ladrillos que se irían colocando a lo largo de la primera mitad del recital; Waters tenía claro desde el incidente del escupitajo que su próximo concierto sería detrás de un muro, separado de la audiencia... y cumplió su visión.
De nuevo, Gerald Scarfe realizó las animaciones que se proyectaban sobre el muro y diseñó los muñecos inflables que realizaría Mark fisher como el del profesor que aparecía durante la interpretación de “another brick in the wall part 2”.
Waters quisó que Ezrin tambien participase en lo concerniente a los shows, pero por problemas personales el productor no pudo participar, sin embargo, en un descuido filtró a la prensa datos del espectáculo, cosa que molestó profundamente a Waters quien decidió prescindir de él para el film; para leyenda queda que Ezrin asistió a uno de los conciertos en Nueva York  comprando su propia entrada y casi se le saltan las lagrimas al ver a Gilmour interpretar “Comfortably Numb”.
El concierto empezaba con un maestro de ceremonias leyendo un panfleto escrito por el propio Waters donde se pedía a los asistentes que no sacaran fotos, encendiesen petardos, etc... ¿Pretendía Waters tener la situación bajo control visto lo acontecido antaño o formaba parte de la puesta en escena ironizando sobre dicha situación? Mientras el maestro de ceremonias decía lo suyo una banda compuesta por Snowy White a la guitarra (sustituido en el 81 por Andy Roberts), Peter Woods al teclado y Willie Willson en la batería además del propio Waters iban preparando sus instrumentos y arrancaban con la potente “In the flesh?” interrumpiendo bruscamente al presentador en una actitud muy heavy, la canción terminaba con un caza stuka cruzando el recinto hasta estamparse en una esquina del escenario. Acto seguido desaparecía esta banda y aparecían en escena Gilmour y Wright con la preciosa “the thin ice” y a medida que se desarrolla la pieza se sumaban el resto de músicos además de Nick Mason y Andy Bown en el bajo. Los coros eran realizados por John Joyce, Stan Farber, Jim Haas y Joe Chemay. La idea de utilizar una banda adicional era por un lado la de reforzar el sonido en directo y por otro lado el de establecer la dicotomía entre el grupo de música que empieza y tiene ilusión y ganas y por otro lado el del grupo que ya esta asentado o aburguesado en el sistema industrial discográfico, de ahí que en cierciertos momentos, la banda suplente llegase a utilizar máscaras con los rostros de los floyd.
El concierto estaba claramente dividido en dos actos, el primero empezaba con la intro del maestro de ceremonias (en el disco editado aparece como MC:Atmos), “In the flesh?”, “The Thin Ice”, “another brick in the wall part 1”, “The happiest days of our lives”, “another brick in the wall part 2” durante la cual aparecía el impresionante muñeco del profesor diseñado por Scarfe, y donde comenzaba a hacerse patente para el público la construcción del muro que los dividiría del grupo; para los guitarristas decir que en el solo era posible ver a Gilmour tocando una Gibson. Seguía el concierto con “Mother” con Waters y Gilmour interpretando las guitarras acústicas, “good bye blue sky” mientras el muro va tapando cada vez más a los músicos, “empty spaces” con un momento sobrecogedor ya que sobre la pantalla circular se proyectaban las animaciones de Gerald Scarfe con las flores copulando, seguida por “what shall we do now” que se había quedado fuera del disco por falta de espacio. “Young Lust”, “one of my turns”, “don´t leave me now”, esta vez con la representación del muñeco que hace de mujer del protagonista de “The Wall, siguiendo con  “another brick in the wall part 3” y “the last few bricks” en realidad un tema hecho expresamente para dar tiempo a los obreros a terminar el muro, dejando tan solo un hueco desde el cual Roger Waters cantaba “goodbye cruel world”, “good bye” y el hueco se tapaba, fin de la primera parte, cabe preguntarse las sensaciones del publico ante aquel gran muro que no permitía observar a su banda favorita.
La segunda parte se inicia con “hey you” con la banda tocando efectivamente detrás del muro, delante de este, solo se podía apreciar un muñeco representando a Pink, el protagonista de esta historia, sentado y con expresión poco saludable, iluminado por un foco. Es en esta segunda parte cuando teatro y rock se dan la mano; la escenografía cobra una importancia crucial, los juegos de luces se fusionan con el muro para darle diferentes caracteres. Se continúa con “Is theres anybody out there”, a veces se abren huecos en el muro desde donde podemos disfrutar viendo a los artistas, en este caso podemos ver a Gilmour interpretando la secuencia final de guitarra acústica, o por ejemplo en otro hueco se habilitaba la habitación de hotel donde Pink hace balance de su vida como en “nobody home” o “Vera”. Luego seguía “Bring the boys back home”, canción de marcha military durante la cual se proyectaban sobre el muro imágenes de soldados de la II Guerra mundial desfilando. Y llegaba uno de los momentos más emotivos del show, “confortably numb” , conociendo la canción y viendo las imágenes es fácil entender la reacción de Bob Ezrin; Waters se vestía de médico y se colocaba delante del muro por lo que la audiencia podía verlo sin embargo no canta para el público sino que le canta al conjunto de bloques, en el estribillo, Gilmour aparecía en un lado, en lo alto del muro, cantando y haciendo sus solos ante el asombro del publico que no aguantaba los aplausos. Se continuaba con “the show must go on”. Luego de nuevo aparecía el maestro de ceremonias pero esta vez con una máscara amorfa y hablando mucho más despacio; esta claro que el proceso de conversión de la estrella de rock en un tirano se ha completado y así continuamos con “In the flesh” mientras en el muro se proyectan los martillos a modo de simbología fascista y sigue el espectáculo con “run like hell”, entre ambas hacen acto de presencia los cerdos hinchables pero esta vez son de color negro con el símbolo del martillo, como si de unos camisas negras se tratasen, en ese momento Waters se dirigía al público y adoptaba su papel de dictador soltando lindezas del tipo:

“¿Os gusta nuestro cerdo?,
cerdito vete a casa”
“Esta canción esta dedicada
a todos los locos que hay
entre el público”
“¿Os gusta nuestro cerdo? A mi no me gusta,
esta canción esta dedicada a todos los amantes
cerditos del público, a las discográficas, para todos  
los locos de las discotecas y para todos los psicópatas y paranoicos,
se llama “run like fuck”
“Dedicada a Alan Jones del Melody Maker, tú, estúpido de mierda,
ganador del concurso de cerebros más pequeños”



En fin, todo una declaración de principios. El show estaba llegando a su fin pero aún faltaba “waiting for the worms” y “stop”  donde el protagonista llega a la cumbre de su locura y decide parar las atrocidades pero es demasiado tarde ya que será juzgado. Impresionantes las animaciones de los martillos desfilando (algunos os acordareis de algún capítulo de los simpson). “The Trial” comienza el juicio y por el pasan como testigos el profesor o la mujer de Pink, en una combinación de animación y muñecos apabullante, donde el clímax va subiendo hasta que Pink logra deshacerse de muro, por lo que este explota y los ladrillos salen lanzados contra el público de forma controlada (claro esta). En medio de las ruinas la banda se junta con guitarras acústica y panderetas para interpretar “outside the wall”. Termina el show.



...
...

 

 

 


 



A pesar de que los conciertos fueron un gran acontecimiento y prácticamente llenaron siempre, la inversión había sido muy grande y no llegaron a cubrirse gastos, de esta forma se dio la  circunstancia de que Rick Wright fue el único que sacó beneficio ya que él cobraba como músico contratado no como miembro oficial.

Faltaba el último paso en esta epopeya, el film, sin duda la culminación perfecta en la interpretación de la historia de Waters...

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4. La Película: The show must go on

...



No voy a pararme a analizar el film desde un punto de vista cinematográfico, no creo que venga a cuento ni aporte nada a lo que aquí se pretende. En mi opinión es el colofón perfecto para “The Wall” y donde mejor se puede interpretar la obra, cosa que intentaré hacer en este apartado.
La EMI estaba interesada en el proyecto dado que el disco se estaba vendiendo como rosquillas, por si eso fuera poco, el director Alan Parker quien gozaba de gran prestigio tras dirigir la estupenda y muy dura “Expreso de medianoche” y “Fama”, se interesó por el proyecto ya que era fan del grupo (A Parker debe gustarle el musical, ya que aparte de Fama también dirigió la curiosa y simpática “The commitments”). EMI no dudó en ponerle en contacto con Roger Waters a quien le pareció una elección adecuada. Comenzaba el trabajo solo que Parker quería participar solo como productor ya que en esos momentos estaba muy ocupado y propuso a Michael Seresin , que había trabajado con él asiduamente, para dirigir. Hasta la concepción final del film hubo diferentes ideas, una fue hacer la típica película de un concierto de rock al estilo del Live at Pompeii, o el The songs remains the same de Led Zeppelin, para lo cual se filmó un concierto completo de la gira de The Wall, luego se pensó en teatralizar la puesta en escena de los conciertos, y una serie de ideas más hasta que finalmente fue tomando la forma que conocemos. Lo que si estaba claro era el papel de Gerald Scarfe como director de las animaciones, lo que da cuenta de la importancia de su implicación en el proyecto.
Uno de los problemas a los que tuvo que enfrentarse Alan Parker fue que Waters quería ser el actor principal, algo que no era viable dada la nula capacidad de este para la interpretación, desconozco como se las apañaría el director de “las cenizas de Angela” para hacerle desistir de la idea, pero da cuenta de su saber hacer, desde luego, Waters quería dejar claro que el proyecto era suyo; para introducirse en el mundo cinematográfico llegó a leerse un manual de guionistas. Finalmente se acordó de la banda bomtown rats y de su cantante Bob Geldof, a quien no le entusiasmaba Pink Floyd pero le tentaba mucho el cine (por otra parte destacar que Geldof sería el artífice de la antes impensable reunión de los 4 floyd en el live 8). Otras dificultades fueron el poco entendemiento entre Seresin y Scarfe, lo que llevó a Parker a asumir finalmente la dirección, pasando su colega, Alan Marshall a la producción. Y finalmente ningún estudio británico se atrevía con el proyecto, que finalmente distribuyó la Metro Goldwyn Mayer, así que Pink Floyd tuvo que desembolsar la mayor parte del coste, unos 12.000.000 de dólares.
La relación entre Parker y Waters, dado que este último consideraba el proyecto suyo, tampoco fue un camino de rosas, pero el saber hacer de Alan Parker hizo que fuese capaz de convencer al bajista para que se tomase unas vacaciones, tiempo que el director aprovecharía para rodar la mayor parte de las secuencias.
Por fin, después de los tiros y aflojas que uno se pueda imaginar, la película por fin se estrenó, un 14 de julio de 1982 en el Empire Theatre de Leicester Square en Londres, siendo un acontecimiento sonado donde el precio de las entradas oscilaban entre las 30 y 50 libras. El dinero recaudado se destinó al centro de terapia musical de niños descapacitados Nordoff-Robins. A excepción de Wright, los otros tres miembros de Pink Floyd estuvieron presentes en el estreno, junto a Parker, Scarfe, Geldof y gente como Pete Townshend o Sting...
...Las luces se apagan, la pantalla se ilumina, el mítico león de la Metro hace su rugido y comienza el film:

...



En un pasillo de un hotel una señora de la limpieza se dispone a pasar la aspiradora mientras suena una canción de fondo llamada “the little boy that Santa Claus forgot” cantada por Vera Lynn (Vera Lynn fue una cantante que animaba con sus canciones a las tropas en la II guerra mundial, es la Vera a la que se refiere Waters en la canción del mismo nombre) cuya letra nos introduce en la historia: “...Te contaré la historia de un niño, que vive aquí al lado (podríamos decir que se encuentra tras una de las puertas de ese pasillo del hotel) la Navidad para este chico solo es un día cualquiera...”. Luego de unos títulos, siempre con la tipografía diseñada por Scarfe, aparece un soldado encendiendo una lámpara y un cigarrillo, se trata del padre de nuestro protagonista, Pink, que esta combatiendo a los alemanes; oímos explosiones de fondo y suena “when the tigres broke free”, canción que no estaba en el álbum pero que se incluyó en la remasterización más reciente de The final cut. Vuelve a sonar la canción de Vera Lynn que nos sigue contando la historia del chico que en navidad, papa noel, nada le regaló, mientras en las imágenes vemos un reloj con la figura de Mickey Mouse que pertenece a Pink adulto, el cual esta sentado en una butaca con el rostro ausente y un cigarrillo entre sus dedos totalmente consumido; la escena, acompañada de la canción nos hace pensar en una persona que ha perdido su infancia de alguna forma y se agarra a los pocos recuerdos que conserva de esta o que puedan hacerle sentir un niño “como los demás” (el reloj con Mickey Mouse). La señora de la limpieza sigue en el pasillo, apaga la aspiradora y llama a la puerta, Pink la oye pero sigue ausente, siente una amenaza, la señora al no oir nada saca las llaves de repuesto y se dispone a abrir la puerta, los recuerdos de la amenaza irrumpen en la mente de Pink; (“In the flesh?”) Pink es una estrella de rock, la visión de sus fans enloquecidos y descontrolados le desagrada, le recuerda a una batalla y las imágenes se combinan con escenas de guerra donde participó su padre. Le vemos transformado en un dictador dando la bienvenida y aleccionando a sus seguidores, pero esto es un aviso de lo que vendrá, por otra parte las imágenes de la II guerra mundial continúan y descubrimos como muere su padre, bajo el bombardeo de aviones enemigos.
(“The thin ice”) El fino hielo que fácilmente resquebraja y puede cambiarlo todo, Pink sigue en el hotel esta en una piscina y en la tv. ponen dibujos animados (de nuevo un elemento relacionado con la infancia) recuerda a su madre y cuanto lo quería y piensa en su padre pero... su padre murió cuando él era solo un recién nacido ¿qué habría cambiado el amor del progenitor? (“Another brick in the wall part 1”) “Papá voló al otro lado del océano… ¡Papá! Que dejaste para mí, después de todo solo eran ladrillos en el muro” esto resume a la perfección la infancia de Pink mientras las imágenes lo muestran en un parque siendo niño buscando una figura paterna en un hombre que esta balanceando a su hijo.
Seguimos con Pink niño (“when the tigres broke free”) un poco más crecido, esta en su casa solo y en un cajón descubre los objetos de su padre y se viste con su uniforme de soldado, será lo más cerca que pueda estar nunca de él.

(“Goodbye blue sky”) El fin de la inocencia, la II guerra mundial posiblemente significó el fin de la inocencia en todo el mundo y las crudas animaciones de Scarfe así nos lo recuerdan mientras vemos a una maléfica ave arrasar todo a su paso. También asistiremos al fin de la inocencia de Pink.
Jugando con sus amigos queda atrapado en un túnel mientras pasa un tren en el cual cree ver a una serie de gente encerrada todos con la misma cara (“the  happiest days of our lives” – “another brick in the wall part 2”) y el protagonista recuerda las clases donde no le permiten escribir poemas (concretamente el poema que el profesor le quita en el aula y del cual se burla es una estrofa de “money”) el profesor le coarta su libertad creadora y sigue adoctrinando de forma mecánica a sus alumnos pero en seguida descubrimos que también el es reprimido por su mujer pagándolas luego y sin tener por que, con sus alumnos. Sin embargo en la letra de “another brick in the wall” escuchamos “we don´t need no education” no soy filólogo, pero en el instituto me enseñaron que en inglés si se niega dos veces se afirma, o sea, que se niega la negación, por tanto ¿cómo interpretamos esto? Viendo las imágenes y la situación de Pink en la película yo creo que se pretende dar a entender que sí necesitamos educación pero no esa educación represora.
Volvemos con el Pink adulto que sigue en su habitación, esta de gira en un país extranjero y llama a su mujer ya que se siente solo y la echa de menos, recuerda su boda e inmediatamente recuerda los cuidados de su madre en su infancia (“mother”) o a su mujer intentando hacer el amor ¿busca Pink a su madre en la figura de  su esposa y no la encuentra? Puede ser, ya que no ha tenido un padre de quien tomar ejemplo de lo que es el papel del esposo. El manager (interpretado por Bob Hoskins) también puede establecer una función similar, su papel es cuidarlo, que esté bien y no le falte de nada, pero su objetivo no es más que tenerlo listo para el show...
De nuevo llama a su esposa antes de un concierto y descubre que su mujer esta con otro... los ladrillos se van sumando. (“Empty spaces” – “What shall we do now”) La situación es desesperada su mujer le ha atravesado el corazón, como bien ilustran las animaciones de las flores, ¿qué debe hacer ahora?¿ajustar cuentas con todos y todo lo que le ha jodido? Ya esta encerrado en su muro, ya no hay nada más que pueda hacerle daño, así que es hora de que la gente sepa las  consecuencias del conjunto de bloques.
(“Young lust” – “one of my turns”) Un grupo de “gruppis” consigue colarse en los camerinos donde están celebrando una fiesta, una de ellas reconoce a su ídolo Pink y consigue ligar con él, este, quizá motivado por lo sucedido con su esposa se la lleva a la habitación del hotel, la chica mira fascinada la habitación, llena de guitarras, quieres liarse con su estrella, pero Pink no quiere eso y estalla destrozando la habitación, ya solo (don´t leave me now” – “another brick in the wall part 3”) exclama un ultimo grito de socorro antes de finalizar  ese muro pero lo único que aparece es la sombra de su mujer, que lo único que hace es atacarlo, pincharle el corazón. “Another brick in the wall part 3” funciona como un resumen de todas las situaciones (ladrillos) que han golpeado su vida, el mensaje esta claro al sonar la canción “goodbye cruel world”, acto seguido le vemos al lado de un muro que manosea y golpea mientras escuchamos “Is there anybody out there?” ¿hay alguien ahí? Ahora ya no, un ciclo se completa, la locura ha llegado a su máximo, con la habitación destrozada juega a hacer un campo de batalla con botellas de cerveza, pastillas y guitarras, elementos propios de una estrella de rock pero al mismo tiempo símbolos que han destrozado su vida; aparece en un baño afeitándose y de repente decide afeitarse el pecho y la cabeza, es otro... Toda esta secuencia es una clara alusión a lo sucedido años antes con Syd Barrett, como la fama y las drogas rompieron su vida, pero no solo eso, Barrett tambien había crecido sin padre y en sus canciones siempre había un hueco ( o dos) para recordar la infancia...



... ...

Pink                                    Syd

(“Nobody home”) imágenes de la guerra se mezclan con Pink niño y Pink adulto, ambos se cruzan y el pink adulto asusta al niño, en mi opinión se entiende como la bifurcación de una realidad, el niño sigue apegado al dolor por la pérdida del padre pero sigue soñando con su regreso (“Vera” - “Bring the boys back home”) mientras el adulto esta perdido en el interior de su castillo, de su muro.
Llaman a la puerta, es el manager que viene a buscarlo para el show, pero Pink esta acabado, ido. (“Comfortably numb”)Fuerzan la puerta y al ver su estado el manager se preocupa de ponerlo en buen estado ya que falta poco para la actuación, mientras la estrella recuerda que de joven también estuvo enfermo al querer cuidar a una rata que finalmente muere, recuerda como su madre lo cuidó, y desde luego no eran los mismo cuidados que estaba recibiendo en esos momentos. Al tiempo que intentan reanimarlo mientras lo trasladan sufre una metamorfosis, se convierte en un monstruo, en un dictador, nadie le va a joder más, ahora le toca a él. Llega al recinto para dar el show que el ve como si fuese un mitin alienador de masas, con claras alusiones al nazismo con señas como los puños cruzados (“In the flesh”) y los martillos a modo de esvástica; comienza su discurso y a despotricar contra los gays, contra los negros, da igual la excusa igual que el profesor se cebaba en sus alumnos por el trato de su esposa, Pink se cebará en su audiencia por el trato que le han dado todos los que han amargado su vida... (“Run like hell” – “The show must go on”).

...


Encerrado en un baño público con una libreta donde lee alguna de sus letras le oímos decir Stop. Esta cansado, no quiere seguir con la locura, pero tiene que ser juzgado (“The Trial”) ahora escuchará su historia pero desde el punto de vista de los otros, de su esposa, de su madre, de su profesor... “Estoy loco” es la frase que más oímos ¿de nuevo ronda el espíritu de Syd?. Tras la terapia de choque que supone enfrentarse a todos sus miedos o ladrillos la sentencia es clara, esta condenado a romper el muro y con un grito el muro estalla. (“Outside the wall”) Unos niños juegan y buscan objetos entre los escombros, después del desastre la inocencia de un niño permanece, vuelta por tanto a la infancia pero tambien podemos pensar que el padre de alguno de esos niños pudo morir en el desastre por tanto la historia se podría repetir ¿o no? La interpretación no es descabellada; en el album podemos escuchar al principio de todo “...we came in?” y al final de todo escuchamos “Isn´t this where...” si lo juntamos tenemos algo así como “¿No es aquí donde estabamos?” sugiriendo un ciclo que se repite.

THE END



Como se puede ver el film incluyó “what shall we do now”, un tema nuevo como “when the tigers broke free” y versions orquestadas, con lo cual se tuvieron que grabar de nuevo para el film, con ayuda de Michael Kamen, de “Mother”, “Bring the boys back home”, “In the flesh” (único tema que Geldof accedió a cantar) y “outside the wall”. Destaca que un tema como “hey you” se quedara fuera, gracias a la edición en dvd podemos comprobar como si se tuvo en cuenta pero no se añadió para no alargar el film; es una escena más de transición al estado de locura, cuando ya Pink está frente al muro con otra imagen evocadora de Syd Barrett, una en la cual Pink esta sentado en una silla en una sala vacía que recuerda un poco a la portada de “The madcap laughs”.


4. Conclusión; Goodbye blue sky

Creo que ya lo dije antes, The Wall posiblemente sea el proyecto más ambicioso en la historia del rock, y además con resultados óptimos. Todos los que amamos el rock progresivo deberíamos sentirnos orgullosos de que a pesar de ser un genero minoritario este disco halla llegado a millones de personas. ¿El motivo de su éxito? Por un lado radica en su facilidad para tener diversas lecturas, una lectura personal, una lectura social o una lectura política, como la que le dio Waters con su concierto en Berlín tras la caida del muro. También creo que está en que todos o casi llevamos un niño – adolescente dentro y en The Wall se tocan de manera clara todos esos problemas de adolescente, la incompresión, la falta de libertad, el desamor, etc... todoas esas cosas que a los 15, 16, 17 años mantenían nuestro cerebro ocupado y que de alguna formaron marcaron nuestra personalidad... pero ya sabeis, después de todo solo eran ladrillos en el muro ¿no?

Grimble

 

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