Inicio
Domingo, 07 de Noviembre de 2010 00:49

Fish: “Vigil in a Wilderness of Mirrors” (1990)

por  Condemor
Valora este disco
(6 votos)
Si hubo un momento en que la carrera de Fish pudo haber sido una continuación (y no un doloroso epitafio) de la de los Marillion de su primera época, fue en este disco. Fish conservó en este lanzamiento, y hasta cierto punto en el segundo disco, el espíritu de la música que había hecho con sus antiguos amigos, cuando juntos grabaron trabajos tan rotundos como “Clutching at Straws”, canto de cisne de unos y otros: de Marillion, que aún podrían lanzar un disco con el espíritu, repetimos, de la primera época, el imprescindible “Seasons end”, pero que no pudieron conservar en sucesivos lanzamientos, perdiendo toda la identidad que les caracterizó en sus tiempos iniciales para convertirse en una banda de ideas y espíritu totalmente distintos; y también el canto de cisne de Fish, un hombre que no ha tenido más remedio para, teloneado por los alemanes RPWL, poder realizar una gira en condiciones, olvidarse en buena medida de su extensa discografía y hacer una gira (y correspondiente doble cedé) y echar mano del cancionero de Marillion en forma de su otro gran disco “Misplaced childhood”.
Ambas partes perdieron, al menos a nuestro parecer, pero al menos todavía se podía rescatar algo de la carrera de Fish en solitario. En ese sentido, “Vigil in a Wilderness of mirrors” es no solo un buen disco de Fish, sino el mejor de su carrera. Puede decirse que en este redondo el orondo ex leñador echó el resto, y así podemos encontrar cuatro temas que son verdaderas maravillas: el tremendo himno de apertura “Vigil”, la exquisita balada “Gentleman’s excuses me”, la suite “Cliché”, la esplendorosa “The company”, o “Family Bussiness”, que ha pasado a ser un clásico de su repertorio casi a la altura de sus temas con Marillion, porque todo hay que decirlo, por muy brillantes que sean las canciones de este debut no le hacen sombra a los temas de sus cuatro discos en estudio con su banda nodriza. Hay hasta un tema comercial, como lo había en “Clutching at straws” (aquel desafortunado intento de entrar en las listas de éxito: “Incomunicado”), el tema se titula  “Big Wedge”, y para mi gusto está muy por encima de ese intento de Marillion por entrar en las listas de éxito (algo que repetirían ya con Hoggart en sus filas y con la canción “Hooks in you). Definitivamente, Fish se mueve mucho mejor por el progresivo “para todos los públicos”, no un progresivo ortodoxo, como tampoco lo era el de Peter Gabriel en sus discos de los 80, sino más bien, y como Gabriel (a quien parece destinado a emular toda su vida) Fish se nos muestra como un músico que comparte dos amores: el rock sinfónico de los 70 y el pop de baja graduación, eso sí, sin llegar a los niveles en que cayeron, por ejemplo, Saga en sus tiempos menos creativos.
En cualquier caso, un disco increíble que no creo que defraude a nadie que haya vibrado con la época de Marillion con Fish.
Login to post comments