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Sábado, 06 de Noviembre de 2010 01:05

Maneige - Biodiscografía

por  zappamacias
La banda canadiense Maneige se forma en 1972, de las cenizas del grupo Lasting Weep. El pianista, clarinetista y organista Jerome Langlois y el flautista y saxofonista Alain Bergeron son los responsables de este fantástico proyecto, a los que se unen poco después el baterista y percusionista Gilles Schetagne y el bajista y contrabajista Yves Leonard. Ellos mismos citan sus principales influencias haciendo alusión a los dos primeros trabajos de Soft Machine y Jethro Tull, el primero de Gentle Giant, “Hot Rats” de Frank Zappa y “Five Bridges” de The Nice. A finales de 1974 graban su primer trabajo, totalmente instrumental, “Maneige (1975). Vincent langlois ha sustituido a Paul Picard a la percusión y Denis Lapierre se encarga de las guitarras. Aunque se notan influencias de las bandas citadas anteriormente, Maneige logra crear un estilo propio bastante original en su álbum debut.




Se abre con una suite de Jerome Langlois, “Le Rafiot” (21’22), que describe las tribulaciones de un barco durante una de sus travesías.
El viaje comienza con una serie de efectos, hechos con clarinete, flauta y percusión que intentan hacernos llegar el ambiente del puerto en el momento en el que zarpa el barco. Poco después entra la flauta y el piano. La percusión, el vibráfono y el bajo se unen a la fiesta y se suceden una serie de melodías realmente preciosas, donde se unen las influencias clásicas con las cercanas al folk. Es una música muy descriptiva, en la que las flautas parecen el viento y el piano las olas del mar. Leyendo algún comentario sobre el grupo en Internet, alguien comparaba su sonido con el de After Crying, y es verdad que algunas veces se parece, quizás por las influencias clásicas, sobretodo en el pianista.
Tras esta maravilla, comienza “Un Anne Sans Fin” (6’39), compuesto por Gilles Schetagne. Un tema de carácter percusivo, con el vibráfono acompañando constantemente a la flauta solista. Esto puede traernos  a  la memoria la música de Frank zappa, y a mi, particularmente, me recuerda a algunas partes de Isildur´s Bane. Es una composición muy variada, con el bajo siempre presente y con mucha fuerza. ¡Impresionante!.
“Jean-Jacques” (4’13), compuesto por Yves Leonard en honor al manager de la banda, es un bonito tema donde la flauta, siempre acompañada por una potente sección rítmica, interpreta una melodía preciosa. Me encanta la parte donde el piano se queda sólo con el bajo y la guitarra.
Para terminar, otro corte de Gilles Schetagne, “Gallerie III” (7’50), realmente impresionante. Al igual que en el segundo tema, la percusión es muy importante. El bajo y el vibráfono acompañan constantemente al saxo y al clarinete. La segunda parte nos obsequia con unas de las melodías más bellas del álbum, interpretada con la flauta, pero con el piano y el vibráfono muy presentes, entrando después la guitarra para darle más fuerza al tema.
Un fantástico final para un álbum debut que tiene la cualidad de poder ser disfrutado tanto por los oyentes amantes de las buenas melodías, como por aquellos que buscan terrenos más escarpados.
La reedición de Progquebec completa el CD con dos bonus tracks grabados en directo en el estudio, en 1974. El primero es “Tedetedetedet” (6’42), uno de los primeros temas compuestos  por Jerome Langlois para la banda, y que va en la onda del resto de sus composiciones. Muchos cambios de ritmo y predominio del piano, la flauta y la percusión. ¡Fantástico!
El segundo es otra versión de “Jean-Jacques” (4’29), parecida a la grabada posteriormente en el disco, pero sin guitarra. En estos dos cortes, Paul Picard se encargaba de las percusiones.


Poco después de la edición de su primer trabajo, Maneige comienza la grabación de “Les Porches” (1975), de nuevo con Emi. Una de las grandes diferencias con respecto a su anterior trabajo es que la labor compositiva recae en su mayoría en Alain Bergeron.





La suite “Les Porches De Notre-Dame” (19’14) es una de las mejores del progresivo de los ’70. Dividida en varias partes, comienza con una bellísima introducción de flauta y clarinete. Después se nos presentan las melodías que podremos disfrutar durante el resto del tema, con los vientos de Bergeron como protagonistas. El piano de Jerome Langlois es alucinante, y sus influencias clásicas se combinan a la perfección con las más progresivas y un cierto aire religioso. Curiosamente, la parte más bonita de piano la interpreta su hermano Vicent en “Piano Solo”, que desemboca en un final épico, impresionante, titulado “Les Porches”. Raoul Duguays canta en los primeros minutos una bonita melodía que ya habíamos escuchado antes, con una sección de cuerda acompañándolo, y después él mismo hace un precioso solo de trompeta, seguido del saxo y una tremenda guitarra que nos lleva el éxtasis y al final de la suite. ¡Increíble!. Naturalmente, durante todos estos minutos finales, la sección rítmica está a la altura que requieren las circunstancias. ¡Una verdadera delicia!.
Le sigue “Le Grosse Torche” (1’24), una pieza muy corta pero realmente emotiva de Jerome Langlois. Piano, flauta y una efectiva sección de cuerda. ¡Precioso!.
El tercer tema del álbum es totalmente diferente de lo que hemos escuchado hasta el momento. Bergeron y Langlois son los responsables de “Les Aventures De Saxinette Et Clarophone” (15’41), tema con influencias Soft machine, Zappa, etc…, pero que no pierde las características propias del grupo. Aquí el clarinete tiene una gran importancia, al igual que el vibráfono y la percusión. Quizás la mejor parte sea a partir del minuto 9, en “Chapitre II”, donde el saxo y la percusión crean algunas partes muy potentes, y otras algo más vanguardistas, aunque los 15 minutos son buenísimos.
Este fantástico disco se cierra con “Chromo” (4’13), una fiesta sónica, donde los vientos se superponen unos a otros, acompañados por percusiones varias. El espíritu de Zappa está en cada melodía de flauta acompañada por vibráfono.
Tras la publicación de esta obra maestra, Jerome Langlois abandona Maneige. Tras unos meses de descanso, la banda decide hacer un nuevo disco, con temas más cortos y directos, en parte para facilitar su difusión por radio. De esta manera, en diciembre de 1976 se graba “Ni Vent…Ni Nouvelle” (1977), tercer álbum del grupo y otra joya del progresivo de la época. Simon Picard vuelve a las percusiones, y como invitados encontramos de nuevo una sección de cuerda y un par de saxofonistas.

Totalmente instrumental, el disco nos ofrece diez temas, al más puro estilo Maneige, pero con el componente jazz propio de los grupos de fusión de la 2ª mitad de los ’70. La labor compositiva está más repartida en esta ocasión, aunque es Gilles Schetagne el que más destaca con cuatro temas, que además son de lo mejor del disco. El primero es “Les Folleries” (6’05), cuyo primer minuto y medio nos deleita con una fantástica melodía de flauta y piano, con las percusiones y el vibráfono muy presentes, entrando después en terrenos más “fusioneros”, donde destaca el duelo guitarra-saxo.
El segundo es “Les Epinettes” (3’30), que comienza con una bonita flauta, que da paso a una de las melodías más bellas compuestas por la banda, e interpretada con el piano y el vibráfono. Cuando entra la sección de cuerda y la flauta……me quedo sin palabras. ¡Increíble!.
El tercer corte de Schetagne es “Douce-Amere” (5’52), tema de corte percusivo, con un final de guitarra magnífico, y el cuarto es “Time Square” (1’35), una composición corta, divertida pero muy emotiva, con la flauta y el glockenspiel como protagonistas, que marca el final del disco.
Del resto de canciones, todas buenísimas, destacaría “La Fin De L’ Histoire” (3’17), una gran melodia de Denis Lapierre, que combina muy bien los toques folk, el clasicismo y las influencias del jazz propios de la banda.
En definitiva, otro gran capítulo en la historia de esta formación..




Maneige 1977



En 1978, y con la misma formación (Alain Bergeron, Vincent Langlois, Denis Lapierre, Yves Leonard, Paul Picard y Gilles Schetagne), Maneige graba su 2º álbum para Polygram y el 4º de su carrera, “Libre Service” (1978). Nos encontramos ante otro fantástico trabajo, algo mas “funky” que el anterior, como podemos comprobar en temas como “Troizix” (2’37) o “Les Petoncles” (4’55), que recuerda mucho a los Gong de Pierre Moerlen.




Aunque ya no se especifican los compositores de cada tema en los créditos, el carácter percusivo de la música de Maneige se hace cada vez más patente. Sólo hay que escuchar “L’ Envol Des Singes Latins” (4’28), repleto de percusiones y aires latinos en el que la flauta interpreta una melodía sobre un pegadizo ritmo de bajo y piano eléctrico, o “La belle Et La Bete” (3’28), y como no “Toutjours Trop Tard” (5´05), que además contiene un magnífico solo de saxo.
Quizás el mejor corte del disco sea “La Noce” (7’21). Comienza con una bonita melodia de flauta y guitarra. Después se queda el piano solo, entra la guitarra, y después el bajo, el vibráfono y la flauta. ¡Increíble!. También el final es fantástico, con muchas percusiones.
No quiero dejar de hablar de este disco sin antes mencionar lo mucho que me sorprendió la belleza de sus dos temas más cortos, “Bagdag” (1’23), muy pegadizo, con una flauta en plan arabe preciosa, y “Noemi” (0’47), bellísima melodia interpretada con piano, guitarra y flauta.
Tras la publicación de esta gran obra en la primavera del ’78, Maneige hace una extensa gira de conciertos por Canadá, realizando alguna actuación también en Estados Unidos y Francia. El 28 de Julio del ’79 tocan en Bromont, interpretando varios temas inéditos hasta el momento. Gran parte de esta actuación aparece en su tercer y último trabajo para Polygram, el directo “Composite” (1979). Gracias al sello Progquebec podemos disfrutar de este disco casi en su totalidad, ya que ha sido incluido en forma de Bonus Tracks en las reediciones de “Ni Vent…Ni Nouvelle” y “Libre Service”. De esta forma, encontramos un par de versiones, algo más rápidas, de temas ya conocidos, como “Douce-Amere” (5’57) y “Toujours Trop Tard” (5’18), y cinco cortes “nuevos”, algunos de ellos realmente increíbles, como “Bullfrog Dance” (6’24), repleto de cambios de ritmo, con un bajo muy presente y fantásticos solos de guitarra, de saxo y de vibráfono, o “Un Certain Regard” (6’57), que contiene algunas melodias de flauta buenísimas, que se alternan con estallidos de fuerza de la sección rítmica. En un tono más desenfadado encontramos “Can Can” (4’42), con cierto aire reggae y mucha percusión. Por su lado, “L’ Eveil Et Le Approche” (4’03), va en una onda más “fusionera”, con el sintetizador, la guitarra y el saxo como protagonistas. Y no nos olvidemos de “Etrange Hivern” (2’49), tema lento con un solo de guitarra final guapísimo.
A finales de 1979, Gilles Schetagne deja la banda, siendo sustituido por Pierre Gauthier. Publicaron dos trabajos más que no he escuchado y que no han sido reeditados, “Montreal 6 am” (1980) e “Images” (1983), pero por lo que he leído eran bastante mediocres y ya no tienen nada que ver con sus discos de los ’70.


El sello Progquebec no sólo ha reeditado los 4 primeros trabajos de estudio de Maneige, sino que además ha publicado dos directos que no habían visto la luz hasta ahora. El primero se titula “Les Porches Live”, y el mismo Alain Bergeron reconoce no recordar donde y cuando se grabó ( se supone que a finales de 1974 o principios de 1975, antes de la grabación de su segundo álbum). La banda demuestra su buen hacer en directo interpretando “Les Porches” en su totalidad, con unos arreglos más austeros que el original, y dos temas de su primer trabajo, “Jean Jacques” y “Galerie III”. Para nuestro deleite, también podemos escuchar un tema inédito de Bergerón, “Chou-Fleur” (15’36), repleto de cambios de ritmo y buenas melodías. Los 6 músicos tienen espacio para demostrar sus habilidades y la tremenda compenetración que existe entre ellos a la hora de tocar. Una gran composición, a la altura de las otras que la acompañan en el disco.





El segundo directo, “Live a L’ Eveche”, se grabó el 22 de noviembre de 1975 en Montreal, y aunque todavía faltaba un año para que la banda grabase su tercer trabajo, “Ni Vent… Ni Nouvelle”, ya podemos escuchar aquí un par de versiones, ligeramente más largas, de “Mambo Chant” y “Les Epinettes”, al igual que otra de “Bullfrog Dance”, que suena bastante diferente a la versión de “Composite” (1979). El concierto, que fue emitido en directo por la radio, se completa con dos composiciones de Jerome Langlois, “1-2-3-4-5-6” (7’26) y la magistral “La Balloune” (29’19), punto álgido de la actuación. Langlois no deja de tocar el piano durante la casi media hora que dura el tema. En los primeros diez minutos, está acompañado, sobretodo, por la flauta y la percusión, y además de influencias clásicas, se perciben claramente melodias orientales realmente preciosas. Después, la sección rítmica aparece con más frecuencia, y hay buenos solos de saxo, guitarra, y como no, flauta. Sólo esta suite justifica la adquisición de este álbum. ¡Impresionante!. Como Bonus Tracks, Progquebec nos ofrece dos temas grabados en directo en los estudios de la CKVL-FM, radiados el 6 de enero de 1974. El primero es “Maneige” (4’45), pieza inédita realmente potente, con el saxo y el clarinete como protagonistas, y el segundo una temprana versión de “Le Rafiot” (19’24), bastante similar a la grabada en estudio para su primer disco. Todo esto hace que los más de 75 minutos que dura este CD pasen casi sin darnos cuenta. ¡Fantástico!.
Otros discos a tener en cuenta son los de la primera banda de Jerome Langlois y Alain Bergeron, Lasting Weep. Acompañados por el bajista Claude Chapleau y el baterista Mathieu Leger comenzaron su andadura en 1968 como banda de blues rock que versioneaba temas de John Mayall o Ten Years After. Se dice que ya utilizaban flauta antes de saber que existía una banda en Inglaterra llamada Jethro Tull, aunque después versionearon temas suyos, y se vieron influenciados por ellos. Progquebec ha publicado un CD, titulado “Lasting Weep 1969-1971”, donde se registran todas sus grabaciones, que por desgracia no vieron la luz en su momento. Los tres primeros temas, “29 Avril” (11’39), “De Mi a Mi” (9’02) y “Magdalena” (8’17), están grabados en los Studio Six en 1969, y la primera vez que los escuché me quedé sorprendido. La flauta lo invade todo, Jerome Langlois se dedica mucho más a tocar la guitarra que el piano, hay largos desarrollos instrumentales con guiños al blues y al jazz, siendo aquí donde más se nota la influencia de la banda de Ian Anderson, y las melodías son buenísimas, con aires folkies, incluso árabes. Además, las pocas partes cantadas son en inglés. Todo esto hace que su música nos recuerde a la que se hacía en Inglaterra a finales de los ’60. En el mismo estilo puede encuadrarse “Rien Ne Sert De Courir, Il Faut Partir A Point” (2’49), grabada en los estudios Hone también en 1969. Después podemos escuchar dos extractos de la banda sonora de la película “Safari De Peche” (1970). El primero dura 2’41 m. y es una preciosa melodía para flauta, piano (tocado por Mathieu Leger) y guitarra acústica. El segundo, algo más largo, 5’50 m., también tiene a la flauta como protagonista, pero esta vez con una sección rítmica muy dinámica. Damos un salto hasta 1971, a una actuación de Longuevil, para escuchar dos fantásticos temas, “Bye Bye” (7’05) y “Carmen ketaine” (25’27). El estilo se acerca más a Maneige, hay muchos cambios de ritmo, el sonido del teclado imita al clave y podemos escuchar la percusión de Gilles Schetagne, que participa como colaborador. En “Carmen Ketaine” destaca el saxo de Alain Bergeron. Aunque el sonido no es demasiado bueno, esta actuación es magnífica y resulta muy útil para comprender la transición Lasting Weep-Maneige.
El CD termina con dos temas cortos, de corte infantil, que formaron parte de la banda sonora de una película para niños.
Para terminar este extenso artículo, no podemos olvidar uno de los acontecimientos más importantes de la escena prog canadiense en la década de los ’70. Me refiero a la representación de “Le Spectacle De L’ Albatros”, los días 28 y 29 de febrero y 1 de marzo de 1976 en Quebec. Basado en el poema “The Rime Of The Ancient Mariner” de Samuel Taylor Coleridge, fue un espectáculo audiovisual cuya música fue escrita, en su gran mayoría, por Jerome Langlois a principios de los ’70. Cuando Langlois abandonó Maneige en 1976, decidió rescatar este proyecto, y para ello reunió a 17 músicos, entre ellos sus compañeros de fatigas en Maneige y Lasting Weep. Después de haber escrito tanto sobre estos músicos, podéis imaginar a que suena esto. Aunque hay partes descriptivas, compuestas para ser acompañadas por imágenes o grupos de mimo, la mayoría de la música es dinámica, con melodias, tanto vocales como instrumentales, inolvidables y una fascinante mezcla de fuerza y sensibilidad. Destacaría la gran aportación del trompetista y vocalista Raul Duguay. Su trompeta en temas como “Preparation Et Depart” (6’25), “La Mort De L’Albatros” (12’45) o “Le Voyage Se Transforme” (8’54) es impresionante. Un CD, publicado bajo el nombre de Lasting Weep, apasionante, que va ganando con las sucesivas escuchas. Un obra realmente grande.




Y aquí finaliza el análisis de la obra de Maneige y Lasting Weep. Os recomiendo que prestéis atención a cualquiera de los discos aquí comentados. No os arrepentiréis.
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