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Lunes, 01 de Noviembre de 2010 18:57

Camel: "Breathless" (1978)

por  Snowgosse
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Introducción:

Es Breathless un álbum controvertido. En general, no es santo de devoción de muchos amantes del progresivo ni de la mayoría de camelianos. Consideremos que el disco sigue a los grandes "The Snow Goose", "Moonmadness" y "Rain Dances", así que aparece algo deslucido a muchos oídos, pero con todo y eso no se puede negar que tiene piezas muy salvables y de gran calidad. En esta ocasión repetimos, en la grabación, la formación de su anterior trabajo aunque Peter Bardens acaba aquí su andadura con Camel. De hecho, el último tema, Rainbow’s end, ya está interpretado al teclado por David Sinclair. Durante el tour realizado para presentar el disco, por primera vez encontramos seis componentes de Camel en lugar de los cinco originales: fuera Bardens del grupo, tenemos a Andy Latimer, Andy Ward, Mel Collins, Richard Sinclair, su primo David Sinclair y Jan Schelhaas, incorporados estos últimos para la gira.


La formación que presentó el tour de Breathless


Temas:

Breathless (4:20):
Comienza el disco con un tema suave y de factura sencilla, una semibalada interpretada por la voz y la guitarra de Latimer, más comercial de lo que acostumbramos a encontrar en Camel. Tiene el toque especial de la flauta que le proporciona su peculiar dulzura cameliana.

Echoes (7:20):
Es el tema más completo y rico del trabajo, de factura totalmente progresiva. Comienza con una guitarra rápida, unos teclados  muy ágiles y cambiantes, girando al poco tiempo a una lentitud psicodélica que evoca ambientes relajados. De ahí va progresando hasta la entrada de las voces, en el fragmento más “pop” de la canción, para volver luego a guitarras más al estilo “snowgoose”.

Wing and a prayer (4:46):
Tema fluido, con influencias jazzeras, sin grandes pretensiones pero que entretiene. Básicamente encontramos guitarra con fondo de teclados ligeros. El saxo de Collins entra a mitad de tema, dándole un toque de elegancia que la diferencia de cualquier otra canción típicamente de los ochenta.

Down on the farm (4:25):
Puede que  no sea el mejor tema del disco, pero sí mi consentido por excelencia. La voz de Sinclair le da una personalidad especial, así como los sonidos de animales de fondo y la ligereza y el optimismo que desprende. Tiene puntos en común con la música de Caravan, no en vano la escribió el mismo Sinclair. La flauta de fondo está verdaderamente maravillosa. Representa un claro ejemplo de cómo hacer una pieza original con pocos elementos.

Starlight ride (3:26):
Comienzo muy dulce y pastoral, con la flauta y los teclados, para el tema más lento del disco. La guitarra acústica y la flauta expresan melancolía... deliciosa.

Summer lightning (6:10):
La más pop de todas las piezas, muy en onda con lo que iba a ser la música disco en la primera mitad de los 80. Aún así, pocas obras discotequeras de la década suenan tan bien, con un Bardens estupendo a los teclados, como siempre, y ya pronto a dejar la banda. La verdad es que al final, esa guitarra tan emocional hace que toda la pieza gane en calidad, belleza y fuerza. Es una manera intensa de dedicar los tres últimos minutos de la misma a los sentidos.

You make me smile (4:18):
También es un temita ligero y sin pretensiones, sin nada en concreto a destacar, al menos bajo mi punto de vista.

The sleeper (7:08):
Esta pieza presenta un comienzo muy espacial, con teclados para escuchar con los ojos cerrados, sumergiéndote en las sensaciones que provoca hasta que llega el cambio brusco y jazzeado de las guitarras. El tema está muy en la línea de “Lunar Sea”. Contiene fragmentos muy rápidos de saxo que le aportan mucho dinamismo. La guitarra de Latimer está espectacular, como siempre, por su sensibilidad.

Rainbow’s end (3:00):
Cierran el disco los teclados de David Sinclair con una balada dulzona. No me convence este final, después de la contundencia del tema anterior, pero así termina.

Conclusión:

Un trabajo correcto, audible, con fragmentos progresivos de gran calidad, siempre lleno de sensibilidad y el toque especial que Latimer sabe poner en todo lo que hace. Lo cierto es que me hubiese gustado poder escuchar alguno de los temas en la discoteca, pero en aquellos años aún no tenía edad para que mis padres me dejasen probar la música más allá del tocadiscos casero o de la radio... da nostalgia recordar, con “Summer Lightning”, por ejemplo, aquellas bolas enormes de cristalitos que brillaban en la oscuridad de la sala de baile y que, al girar al compás de la música, nos trasportaban a un mundo de psicodelia y ensueño. Eran casi los 80.


Formación:

- Peter Bardens: órgano, sintetizador, piano, teclados.
- Richard Sinclair: bajo, vocales.
- Andy Latimer: guitarras, vocales
- Andy Ward: percusión, batería.
- Mel Collins: saxo, flauta.

3 comentarios

  • Enlace comentario Ultravox Domingo, 03 de Marzo de 2013 00:08 Publicado por Ultravox

    Como bien dice el autor de la reseña, el gran problema de este disco es que es el siguiente a "Mirage", "The Snow Goose", "Moonmadness" y "Rain Dances", que son 4 obras maestras de la música.
    No obstante, considero que es un gran disco.
    Cuanto más lo escucho, más matices nuevos descubro en él.

  • Enlace comentario ubik Lunes, 01 de Noviembre de 2010 21:48 Publicado por ubik

    Me pasa algo parecido con este y con "I can see...".
    Tienen cosas muy buenas ambos.

  • Enlace comentario RAMJUR Lunes, 01 de Noviembre de 2010 20:50 Publicado por RAMJUR

    no es el mejor disco de Camel ¡ni de lejos!

    Pero siempre me ha gustado un montón

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