Una anécdota: a los 5 minutos del
"Fou: L'Art Noir", finalizando el solo de saxo, hay un clímax "caótico" -de esos típicos en esta música, todo hay que decirlo, pero bien conseguido- pero que no acaba de reorganizarse, entrando en una parte más lenta muy interesante que desemboca en una sección a cargo del teclado, al final de la cual hay una línea de piano muy bonita. Pues bien, me hallaba yo centrado en este piano, completamente metido en la música, cuando de pronto
me atacan -sin más- el violín y la voz de
Cathy Camilleri -y el saxo, creo- al alimón, haciéndome sentir
miedo. No un susto, sino un miedo que no se relajaba porque el violín seguía en unas notas bastante altas. Ha sido una experiencia curiosa...
